El presidente Ricardo Martinelli descartó la petición de los trabajadores de que se haga un aumento general de salarios para el sector profesional, porque a juicio del mandatario, un aumento general de salarios incrementará la inflación.
“Un ajuste causaría mucha inflación”, respondió Martinelli al cuestionamiento de que si la solicitud del sector obrero sería analizada hoy en Consejo de Gabinete, cuando se defina la cifra del salario mínimo.

Martinelli reiteró que hoy se concretará el tema y “será cónsono con la realidad y bueno para todos”.
Incluso, habló de que el aumento podría ser superior al 15%, ya que el costo de la vida aumentó entre el 10 y el 12%.
Corresponderá a la ministra de Trabajo, Alma Cortés, presentar ante el Consejo de Gabinete la propuesta del Ejecutivo para que sea aprobada. La decisión se tomará después de que la mesa de negociación, que se reunió por seis meses, no logró acuerdo.
Sobre las propuestas presentadas por los trabajadores de 540 dólares y de empresarios de 445 dólares, Martinelli dijo que “ahora hay que buscar un punto medio entre los dos”.
Molestia.
Con el planteamiento del presidente, reaccionó Rafael Chavarría, del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO). Chavarría lamentó que el presidente no tenga consideración con el sector que lleva la carga de la inflación. Destacó que desde 1981, el sector profesional no recibe un aumento general y que por justicia social merece una revisión como lo hacen otros países.
Chavarría acusó al mandatario de “ser juez y parte en el tema” de los salarios que le impide tomar una decisión que beneficie al pueblo. El dirigente espera que el mandatario apruebe la propuesta obrera de 540 dólares mensuales, se autorice controlar los precios de la canasta básica de alimentos y establezca un aumento general de salarios.
El dirigente advirtió de movilizaciones y acciones de presión en las calles de parte de las agrupaciones para exigir que el Gobierno tome conciencia de las necesidades de la población.
“El movimiento sindical se unirá y hará un pronunciamiento a penas se conozca la decisión del Ejecutivo”, destacó.
Con la experiencia de las dos últimas revisiones de salario mínimo a través de una mesa de negociación, Chavarría propone que se haga una modificación a la Ley de Salarios para evitar pérdida de tiempo en una mesa que no da resultados.
Genaro López, secretario general de la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (CONUSI), se sumó a las declaraciones de Chavarría.
López afirmó que el Gobierno ha demostrado durante los años de gestión “que a través de acciones de presión es que se logran las cosas”.
Aseguró que se formará una coordinadora de fuerza para exigir que se resuelvan las necesidades de los panameños a través de mejores salarios.
Posición empresarial.
La Cámara de Comercio Industrias y Agricultura de Panamá se pronunció mediante un comunicado en el que reiteró su posición de que la decisión ejecutiva debe ser justa, equiparada a la productividad y basada en estudios técnicos para evitar efectos no deseados en la economía del país como cierre de pequeñas empresas.
La agrupación enfatizó que se deben mantener las dos regiones de salarios y piden que la cifra que se establezca sea basada en recomendaciones y aspectos técnicos ofrecidos.
Severo Sousa, del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), recomendó que se instale de inmediato una comisión permanente que analice el desenvolvimiento real del país en materia laboral para evitar mesas infructíferas.
Consideró que la cifra de los trabajadores “a todas luces no es cónsona con la realidad”.