"Gastaste casi mil millones de dólares en seguridad que los pudiste haber gastado en la construcción de tantos hospitales, carreteras, educadores o de quien fuera", se auto examinó el presidente, al tomar su palabra en la cumbre centroamericana, donde participó además la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, ayer sábado 24 de marzo.
Representantes de Honduras, Belice, El Salvador y Nicaragua, también formaron parte de esta reunión diplomática.
Sin embargo, Martinelli estimó la iniciativa asumida por Pérez Molina en la región como "avant garde", o valiente, y respaldó al diálogo como forma de discusión y de conseguir un consenso.
El panameño, indicó que para asumir tal política, tendría que hablar con los gremios, con sindicatos, partidos políticos, sociedad civil y hacer una campaña "de abajo hacia arriba", por lo que desestimó que Panamá esté listo para la despenalización de narcóticos ilegales.
"De nada vale que vengamos los mandatarios si vamos a ir a nuestros distintos países donde no lo van a afrontar como un proyecto país" manifestó Martinelli a lo que agregó que "yo creo que la idea es muy buena pero en mi caso yo me atrevo a decir que yo no sé si Panamá está listo para esto, yo de verdad no lo creo".
Finalmente el mandatario panameño exhortó a Pérez Molina a elevar el debate a la Organización de las Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad para que "sea una verdadera idea de 'avant garde' global y no quede centralizada en pocos países", puntualizó.
Culminado el encuentro, el mandatario guatemalteco indicó que la intención del mismo era darle continuación a la discusión respecto a la lucha contra el flagelo, el cual reanudará en la Cumbre de Las Américas, a celebrarse el próximo abril en Cartagena.