El mandatario Ricardo Martinelli justificó el asilo político concedido a la ex jefa del Departamento Administrativo de Seguridad Colombiana (DAS), María Pilar Hurtado, argumentando que es una decisión soberana de Panamá.
Sostuvo que así como en el pasado otras administraciones otorgaron protección a políticos como Raúl Cedras, Philipe Biambi, Abdalá Bucaram, Elías Serrano e, incluso, a Hugo Chávez, ahora se le dio a Hurtado.
“Panamá es un lugar de paso y está dispuesto a cooperar y darle mejor calidad de vida a las personas”, destacó.
De acuerdo con Martinelli, Hurtado cumplió con todos los requisitos y se acogió a los tratados internacionales.
“No hay más remedio que acogerla”, sentenció.
Para el gobernante, por esta decisión no existe conflicto con su homólogo de Colombia, José Manuel Santos.
“Conversé ayer con el presidente Santos y aclaró que la medida no representa ningún distanciamiento”, indicó Martinelli, quien explicó que el gobernante colombiano le dijo que no veía por qué una persona tenía que pedir asilo en Panamá, si en Colombia se respetaba la justicia y el debido proceso.
Sobre las críticas formuladas contra este asilo, Martinelli respondió que se debe tener presente “quiénes en Panamá son los expertos en pinchazos, atracos y dictaduras para tirar las piedras ahora”.
Operativos.
Por otra parte, el mandatario anunció que a partir del próximo año le caerán a los edificios rimbombantes y todas las empresas para que sus patronos afilien a sus domésticas y empleados a la Caja de Seguro Social.
Además, planteó la necesidad de que el Seguro sea “nutrido” con el pago de las cuotas de los empleados.
“Es hora de que todos los extranjeros que están en el país y se benefician con los servicios médicos paguen sus impuestos”, advirtió.