El expresidente Ricardo Martinelli aseguró que quienes hoy gobiernan buscan vengarse porque no accedió a sus pretensiones de convertir sus aspiraciones personales en la prioridad de nuestro gobierno.
"La decisión ya es conocida; para satisfacer la sed de venganza del verdugo, se ordenará mi detención preventiva", manifestó el exmandatario en una carta.

"Para ejecutar su absurdo plan de venganza, en el camino se unieron aquellos que no pudieron impedir los cambios que beneficiaron al pueblo. Juntos nos persiguen y nos castigan hoy, por frenar sus ambiciones y por devolverle la confianza y la esperanza a los panameños", añadió Martinelli.
Indicó que como demócrata, continuará denunciando la ausencia de justicia en Panamá, la cual afecta a los detenidos políticos, a mi persona y a todas aquellas personas que se atrevan a alzar su voz de protesta contra los abusos de quién hoy gobierna.
"Al asumir nuestro mandato, el mundo entero sufría una profunda crisis económica y aunque el voto que nos llevó a la Presidencia, fue un voto de esperanza, había aún muchos panameños frustrados por una cadena interminable de promesas que nunca fueron hechas una realidad. Pude como muchos, tomar el camino fácil, el de las excusas para no cumplir lo prometido; pero decidí tomar el camino difícil, hacer lo que siempre he hecho en mi vida, enfrentar las dificultades y trabajar; esta vez, no para mí y mi familia, si no para un pueblo que no soportaría un engaño más", señaló.
Agregó que asume con la frente en alto, las consecuencias de mi decisión de servirle al pueblo y no a los tradicionales intereses políticos y económicos; sin embargo, no me inclinaré ante el verdugo.