El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, dijo que las cárceles no deben ser universidades del crimen y tiene que haber leyes más duras contra la criminalidad, con jueces que no duden en castigar el delito.
“Las cárceles tienen que ser lugares donde no sean universidades del crimen, donde se pueda resocializar a todas las personas que por uno y otro motivo han sido responsabilizadas y están presas por cometer algún delito”, subrayó Martinelli en San Pedro Sula, norte de Honduras, en la inauguración de un supermercado del grupo empresarial local Diunsa-La Colonia.
La llegada de Martinelli, el jueves a San Pedro Sula, no fue anunciada hasta ayer por una fuente de la casa presidencial hondureña, quien dijo a los periodistas, sin precisar detalles, que el gobernante panameño se reunirá luego con su homólogo Porfirio Lobo para tratar asuntos bilaterales y de cooperación.
Durante su intervención en la inauguración del supermercado, Martinelli también se pronunció a favor de que Honduras y Panamá continúen con el intercambio de información en el combate del narcotráfico y el crimen organizado que afecta a los países de Centroamérica.
Además, el presidente panameño alentó a los empresarios hondureños a que sigan invirtiendo en su país para que haya “más empleo y desarrollo comercial en el área centroamericana”.
El gobernante panameño acompañó a Lobo, quien al inaugurar el supermercado, abierto con una inversión de 25 millones de dólares, destacó la importancia que tiene la seguridad para la inversión económica en el país.
Honduras vive una ola de violencia que a diario está dejando un promedio de 20 muertes, según fuentes gubernamentales y privadas consultadas.