Un perdón que trata de ocultar la verdad, que envía un mensaje de impunidad y produce insatisfacción, fueron algunas de las apreciaciones de la sociedad civil, luego de analizar el indulto otorgado por el presidente Ricardo Martinelli, a un grupo de policías involucrados en homicidios.
El presidente del Comité Ecuménico de Panamá, Pablo Morales, dijo que la forma del indulto, sin permitir que se diera una investigación que ayudara a aclarar los hechos, corre el riesgo de dejar un mal sabor a los familiares de los muertos.
En tanto, Maribel Jaén, de Justicia y Paz, expresó que los Estados deben proteger la vida de todos sus asociados, y que es preocupante que sean policías los homicidas, pero la justificación alejada de la ética que hacen las autoridades es más lamentable”.
El ministro de Gobierno, José Raúl Mulino, dijo que la mujer muerta andaba con un delincuente.