Los jóvenes de este grupo (15 y 29 años) tienen una baja escolaridad y pertenecen a bandas o grupos delictivos, según el estudio realizado por el Gobierno, con en el cual se pretende ubicar a este segmento de la población, porque actualmente se desconoce qué hacen y por qué no se han insertado en sector educativo y laboral. La mayoría de estos jóvenes viven en El Chorrillo, Curundú y San Miguelito.