La cifra se desprende de la cantidad de habitantes registrada en el último Censo de Población efectuado por la Contraloría General de la República, en esos sectores, puesto que las autoridades no manejan el dato preciso, tal como pudo corroborarPanamá América al preguntarles al respecto.
¿Cómo se puede vivir en una zona peligrosa? En la 9 de Enero tienen la respuesta. Se invaden terrenos.
Siete familias que se ubicaron en lotes bajos, desde el pasado 6 de mayo atraviesan momentos de zozobra cuando se inundó la barriada.
Eso ocurrió, reconoce la ministra de Vivienda, Balbina Herrera, porque "las autoridades no ponemos orden, no somos responsables. Se deben tomar decisiones, aunque en principio se diga que somos muy duros".
Aunque únicamente el sector A de la 9 de Enero se inundó, Francisco Sánchez Cárdenas, quien fue ministro de Vivienda hace 12 años, cuando este sector se declaró "área inundable", tiene una inquietud.
"El que se les cobre por los terrenos es un error, porque toda esa área se declaró servidumbre y nadie podía vivir allí", mencionó.
Lo que faltó en este caso, en palabras de Sánchez, fue "mano fuerte" para impedir que se habitara el área.
Recordó que en su gestión, aunque lo criticaran, se sacaba a la fuerza a quienes insistían en poner en peligro sus vidas, porque "la gente busca lo más fácil y barato y muchas veces, lo más peligroso".
Efectivamente, las autoridades del SINAPROC y el MIVI han comprobado que es así.
Irene Vargas vive en El Pantanal de Tocumen (área inundable). Ella le resta importancia a las consecuencias de vivir en una zona peligrosa que no tiene desagües.
Lo justifica indicando que desde 1994, fecha en que llegó a El Pantanal con sus dos hijos, sólo la inundación del 17 de septiembre del 2005 ha afectado sus pertenencias.
Sobre este caso, Dora Mosquera, de la Junta Comunal de Tocumen, señaló que a esa familia, en tres ocasiones se les ha ofrecido salir del área, pero se niega a dejarla.
Para prevenir inundaciones, autoridades del SINAPROC aseguran que se sigue de cerca lo establecido en la Ley 7 del 11 de febrero de 2005, que detalla lo que es de su competencia en lo relativo a las inundaciones.
"Lo que se quiere es crear una cultura de gestión de riesgo", explicaron.
Se conoció que a finales de mayo se presentará al Presidente de la República y a los ministros, un manual de gestión de riesgo que se utilizará en las escuelas primarias.