Unas 308 familias que contabilizan mil 662 personas, fueron afectadas por las inundaciones registradas en diez comunidades entre Jaqué y Sambú, en la provincia de Darién.
Roberto Velásquez, director general del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), manifestó que 18 familias perdieron sus viviendas.
Además, algunos centros de Salud, puestos de atención primaria y escuelas se vieron afectados.
A juicio del funcionario, lo más difícil es que las personas han perdido sus cultivos y los animales que les servían de subsistencia.
Informó que ya se enviaron 10 mil 200 libras de alimentos y agua para apoyar a estos sectores.
Ante esta situación se optó por llevar la ayuda por vía aérea, debido a que por vía marítima es difícil llegar, principalmente a Jaqué.
En cuanto a los damnificados, Velásquez dijo que se está buscandouna solución de vivienda.
Aunque después de siete días de intensas lluvias, el pasado sábado el agua empezó a disminuir, de acuerdo con los reportes de Hidrometeorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (ETESA), se espera que las lluvias en la región continúen.
Un comunicado del Servicio Jesuita a Refugiados-Panamá advierte el peligro en que se encuentran las comunidades indígenas, porque el cauce de los ríos atravesaría sus poblados.