El SINAPROC trasladó a la provincia personal de rescate en inundaciones y deslizamientos para evacuar a las personas que se encontraban en el techo de sus residencias e incluso en los árboles, esperando ser rescatadas.
Ayer los estamentos de socorro realizaban monitoreos y evaluaciones para determinar el número exacto de personas afectadas en los corregimientos de Las Tablas y Guabito, donde hasta el momento no se han registrado heridos, ni desaparecidos.
Se conoció que las plantaciones de banano han sido inundadas por más de ocho horas, lo que puede generar pérdidas por la excesiva humedad y la propagación de agentes fitopatógenos, además del desprendimiento de muchas plantaciones producto de la erosión.
Otro sector incomunicado fue El Silencio, donde la carretera se partió en dos, por lo que se le solicita a los conductores que viajan hacia la provincia de Bocas del Toro que tomen las medidas de precaución, pues se han registrado deslizamiento de tierra en diferentes puntos.
Unas 300 personas fueron evacuadas en la Iglesia de Paso Ancho, en Volcán, y 27 en la escuela de Boquete, luego que los ríos Chiriquí y Caldera crecieran y amenazaran con introducirse a sus residencias en las Tierras Altas, donde las fuertes lluvias dañaran varios cultivos y caminos e incomunicaron a varias fincas.
Hasta ayer se mantenía el cierre temporal de la Feria Internacional de las Flores y del Café de Boquete por su cercanía al río Caldera, al tiempo que las instituciones y estamentos de seguridad efectuaron una gira de reconocimiento para evaluar las pérdidas.
El director de Protección Civil de Bugaba, Benjamín González, informó que en la comunidad de Entre Ríos, en Cerro Punta, una residencia fue afectada cuando gran cantidad de tierra se deslizó y le cayó encima. La familia fue evacuada.
En Guadalupe, la furia de la corriente provocó que el río cambiara su cauce y se llevara cultivos y puso en riesgo varias construcciones.
Según Jorge Santamaría, trabajador del área, se perdieron unos 80 metros cuadrados de cultivos y una residencia utilizada por los peones.
Indicó que hasta el momento no han valorado las pérdidas, no obstante, lo que más les preocupa es el peligro que existe en una de las casas que quedó muy cerca del río.
El representante de Cerro Punta, Ernesto Rodríguez, señaló que los principales daños se registraron en los cultivos y en los caminos de penetración, donde el río se salió de su cauce y un puente fue cerrado, pues las fuertes corrientes carcomieron las bases, dejando unas cuatro fincas productivas incomunicadas.
"Ya en este sector la lluvia ha cesado, sin embargo, en la cordillera sigue lloviendo y allá es donde nacen los principales afluentes del río Chiriquí, así que el riesgo no ha terminado aún", detalló.