En momentos de plena crisis económica internacional, durante los tres primeros meses del año, en Panamá se han apostado más de B/ 294 millones sin contar la compra de chances y billetes de la lotería, peleas de gallos ni las apuestas clandestinas.
Según información del Ministerio de Economía y Finanzas son B/ 26 millones más de lo que se apostó en el mismo período del año pasado.
La actividad está en franco crecimiento.
Además de las salas de juego, hipódromo, máquinas tragamonedas, lotería, bingos, la tecnología trae otras actividades como apuestas por internet, salas de actividades deportivas loterías internacionales y otras.
El incremento del turismo, ha contribuido a aumentar las apuestas, pero un porcentaje significativo, no documentado, corresponde a nacionales, algunos de los cuales, sin saberlo, padecen de ludopatía.
El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, define la ludopatía como la “adicción patológica a los juegos electrónicos o de azar”.
También hay otras apuestas no registradas que se realizan en peleas de gallos y otras actividades, la mayoría de las cuales, se relacionan con bares, cantinas y otras salas en las que la venta o distribuición gratuita del licor, no puede faltar.
La situación es tal, que ha llevado a la Asociación de Administradores de Juegos de Azar en Panamá (ASAJA) y el Instituto de Salud Mental (ISAM) a firmar un acuerdo para tratar de controlar la ludopatía.
El programa de rehabilitación es voluntario y las personas pueden acudir a las sesiones con sus familias, explicó, la doctora, Yadira Boyd, coordinadora del Centro de Estudios y Tratamientos de Adiccciones (CETA).
Anualmente CETA atiende un promedio de 800 personas dentro de todos los programas de desintoxicación y rehabilitación.
Según la ASAJA, la mayor parte de los ingresos de los “casinos completos” proceden de los turistas.
Según cálculos de esta organización, durante el año 2008 se pagaron más B/ 35 millones en salarios y costos laborales, el aporte a la economía nacional es B/ 130 millones.
Hay registros de personas que han perdido sus autos, muebles, casas, piden préstamos, hipotecan sus viviendas, venden cualquier bien para poder apostar.
Raúl Cortizo, director de la Junta de Control de Juegos, explicó que las acciones que se realizan con los administradores de juego y las autoridades de salud, son muestra evidente de la responsabilidad y madurez que se ha alcanzado en la actividad.
En la Asamblea Nacional se ha tratado, en más de una ocasión, de aprobar una iniciativa para prohibir la entrada a las salas de juego a jubilados y ludópatas, pero no se ha logrado, bajo el principio de que sería inconstitucional.
Antonio Alfaro, directivo de ASAJA, sostiene que es una actividad que hace aportes millonarios a la economía nacional en concepto de impuestos, servicios públicos y otros. Además apoya obras de carácter sociales.