Al menos B/. 4 millones ha dejado de percibir la Caja de Seguro Social (CSS) en los cuatro primeros meses del año, al detectarse a más de 300 empresas que no tenían registrados a sus trabajadores en el sistema de seguridad social, aseguró ayer el director de la entidad, Juan Jované, quien anunció la realización de operativos nocturnos para detectar a más empresas evasoras.
Jované informó que la CSS realizará una auditoría para verificar desde cuando se está produciendo esta evasión y cuánto se ha dejado de percibir. "Como director estoy usando estos operativos para recaudar, pero como economista lo voy a utilizar como una muestra y la voy a expandir hasta 10 años atrás, pues sólo en los cuatro meses de este año se han detectado B/.4 millones que no estaban siendo reportados", destacó.
Aseguró que si pensamos que hace 10 ó 15 años existía la misma situación "cuidado que encontramos allí el déficit de la CSS". Indicó que los operativos de recaudación han sido de mucho interés, pues se está demostrando el porqué del déficit de la CSS, porque en el conteo que se realiza, se han detectado a más de 5 mil trabajadores que tienen derecho al seguro y no están inscritos.
Lo peor del caso, expresó, es que se han encontrado más de 350 empresas que ni siquiera tienen número patronal y no están inscritas en el sistema de seguridad social.
Entonces, sostuvo, cuando se relaciona eso con el déficit, la pregunta que hay que hacerse es "¿durante cuántos años ocurrió esto, durante cuántos años hubo evasión y durante cuántos años está la CSS subsidiando al Banco Nacional que paga a la CSS una tasa de interés del 2.4%?".
Todo eso, precisó, ha producido una deuda provisional, por lo cual el Estado tiene que cargar con una parte importante de esa deuda para que se vuelva a poner el sistema con bases sanas y seguir avanzando.
Otros eventos incluidos en la Primera Parte de la obra son la campaña del panameño Domingo Díaz, la invasión, triunfo e insólito ocaso del general Benjamín Herrera, las vicisitudes del triángulo galo-colombo-estadounidense en pro del canal panameño, y el departamento de Panamá en 1903.
La Segunda Parte de la obra hace un breve panorama general de la buena estrella de José Gabriel Duque, el pertinaz control gubernamental, la reaparición de la prensa liberal, Edmundo Botello, José Sacrovir Mendoza y la etapa de ánimos caldeados.
La Tercera Parte del escrito es la Conclusión Sumaria de los autores, quienes indican que la independencia de Panamá fue el resultado de la convergencia de tres factores básicos. Primero, "el genuino y justo sentimiento secesionista de la mayoría de los istmeños, manifestado en variadas y memorables ocasiones".
Segundo, "el rechazo del Tratado Herrán-Hay por parte del Congreso colombiano", y Tercero, "la impetuosa política expansionista norteamericana que consideraba vital para sus intereses la construcción y manejo de un canal interoceánico".
Agregan que "sentimientos y hechos que, desarrollándose contradictoria y paralelamente, fueron acomodándose entrelazadamente en la mente de los principales dirigentes políticos istmeños y de la opinión pública en general, y que finalmente condujeron en septiembre u octubre de 1903, a la formación de una cuasi milagrosa coalición secesionista liberal-conservadora, que le dio un indiscutible y firme sustento político y social a la proclamación de independencia; independencia respaldada y protegida por los acorazados y los marines del Tío Sam frente a una impotente Colombia".