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Más de una licitación debió realizar el IDAAN


Tres y no una licitación debió haber realizado el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) para reparar y construir la planta potabilizadora de Chilibre, según el ex director de la institución durante dos períodos, José Fierro.
Y más aún: los términos de referencia han sido usados en este caso para sacar empresas del concurso o incluirlas, sustentó el profesional de la ingeniería sanitaria.
Fierro basó su tesis en que son dos proyectos separados, aunque están relacionados. Uno es reparar la planta de agua actual, que tiene equipos obsoletos y dañados porque ya cumplieron su vida útil.
Para hacer las reparaciones correspondientes, el IDAAN preparó una descripción precisa de lo que hay que subsanar, luego de haber realizado un estudio concienzudo de las estructuras y elaborado una lista de los equipos que deben ser reemplazados o reparados.
Dio a conocer que los documentos de licitación, así como las especificaciones para ejecutar estos trabajos "se encuentran listos desde 1995", como parte de una consultoría que contrató la institución en 1993 y que costó varios millones de balboas.
Para el experto, no es necesario "ni precalificar firmas constructoras, ni hacer evaluaciones sobre su capacidad financiera y su experiencia técnica". Todo lo que había que hacer es exigirles a las empresas un bono de garantía que le permita al IDAAN asegurarse de que el trabajo se haga dentro del tiempo establecido, cumpliendo con las especificaciones previamente preparadas y de acuerdo con el costo del trabajo pactado.
El otro proyecto es diseñar una planta nueva y construirla. El IDAAN mezcló todo en un solo llamado de contratación directa. Craso error. Debió licitar el diseño primero y luego la construcción, manifestó. Sobre la base del diseño, las empresas constructoras debieron presentar una propuesta.
Para Fierro no hay ningún apuro en diseñar y construir una planta que garantice la producción de agua que requerirá la ciudad de Panamá en el 2015, por lo tanto, no se trata de una obra de suma urgencia como para no cumplir con el proceso lógico de contratación, establecido en la Ley 56 de contratación directa. Así se hubiesen podido preparar los términos de referencia bien estructurados para contratar el diseño de la obra, recalcó.
Y aún hay más. El experto informó que si realmente hubiese existido apuro, se pudo echar mano de unos planos que tiene el IDAAN desde 1984 y que costaron alrededor de 2 millones de balboas. Esos planos incluían el diseño de una planta de 110 millones de galones diarios, los que sumados a los 135 que produce la potabilizadora, pueden suplir la demanda del año 2015.
El ingeniero sanitario destacó que para adjudicar el contrato de diseño sí es necesario evaluar la experiencia de la empresa consultora, así como el personal técnico.
Una vez se tengan los planos y especificaciones de la obra, entonces se procede a la licitación, de manera que todas las empresas participantes puedan competir sobre la base de un documento único.
En lo relacionado con la construcción del proyecto, ésta es una actividad comercial y no debe ser objeto de evaluaciones subjetivas o de difícil cumplimiento. Quien realmente evalúa la capacidad de la empresa participante para ejecutar el proyecto es la compañía que da el Bono de Garantía, toda vez que ésta es la garante de que la obra se ejecute de acuerdo con lo pactado.
Es por ello que el Estado, a través de la Superintendencia de Bancos, evalúa y acepta Bonos de Garantía únicamente de empresas aseguradoras que cumplen con los requisitos establecidos en la ley.
"La mayoría de los problemas en las licitaciones ocurren como consecuencia de la evaluación de las condiciones que, al margen del trabajo requerido, ponen las entidades contratantes", argumentó.
En el caso del IDAAN se unieron los dos proyectos y las empresas participantes para el diseño y posterior construcción propusieron soluciones difíciles de comparar, lo que dejó en manos de la Comisión Evaluadora la decisión de a quién adjudicarle el contrato, resaltó.
Al mismo tiempo informó que los términos de referencia y el modelo de carta de propuesta que debían presentar los proponentes no eran coincidentes, lo que provocó confusiones.
Se mostró en desacuerdo con una de las propuestas participantes en el acto público, debido a que ésta incluye la modificación de la planta existente, lo que para él, que participó en la ejecución de la potabilizadora de Chilibre, es "totalmente inaceptable".
Explicó que se pretende usar tecnología de punta, cuando de todos es sabido que no puede usarse dado el alto costo de operación y de mantenimiento. Eso se usa en países industrializados donde, si se daña un equipo, de inmediato puede reemplazarse. Si en Panamá se daña un equipo sofisticado, hay que hacer una licitación que dura seis meses y mandar a buscarlo al exterior. ¿Qué se hace, entretanto?, preguntó.
Otra de las razones por las cuales no está de acuerdo en que se modifique la planta existente es que los ingenieros del IDAAN son conscientes de que los injertos que a través de los años (especialmente de 1990 a 1994) se le hicieron a la potabilizadora, han sido los causantes "de los más serios problemas que ha tenido el suministro de agua que produce la planta de Chilibre". El sufrió las consecuencias de esos injertos cuando entre 1994 y 1995 fungió como director de la entidad, y comenzó a salir el agua turbia, indicó.
El ingeniero Fierro también se refirió al problema de falta de agua en el interior, zona que considera olvidada, por lo que sugiere que la distribución de los recursos económicos disponibles deben ser invertidos de tal forma que se atienda la demanda en todo el país.
La capital, así como el área Oeste y también Este, verán soluciones con la construcción de Laguna Alta, la planta de Pacora, la ampliación de la capacidad de producción de la planta de Miraflores y la planta de Chilibre.
La fuente se permitió enviar un consejo a las autoridades: Respetar la autonomía del IDAAN y exigir a la institución la presentación de un plan en materia de abastecimiento de agua potable y saneamiento básico a ejecutarse en los próximos cinco años.
Este consejo lo da porque, aun cuando ha pasado un año de la gran discusión para ampliar la planta de Chilibre y el uso de 150 millones de balboas, la aprobación de la ley para la autonomía administrativa del IDAAN, la asignación de un bono de 50 millones comprados por la Caja de Seguro Social y el nombramiento de un profesional de reconocida solvencia moral para dirigir la entidad, es preocupante que todavía no se haya podido ni reparar ni ampliar la planta. Antes bien, hay un estado de confusión y en el medio, el usuario que espera una solución a la falta de agua potable, elemento necesario para preservar su propia vida.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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