A pesar de que Panamá se ubica como el tercer país de la región con mejores condiciones sociales y económicas para envejecer, hay preocupación por la escasez de políticas públicas que les permitan a los mayores de 60 años sentirse útiles y recibir una atención óptima en materia de salud.
Por segundo año consecutivo, HelpAge International, una organización sin fines de lucro que ayuda a las personas mayores a exigir sus derechos, a que superen la pobreza y lleven una vida digna, segura, activa y saludable, en su medición, colocó a Panamá en la posición 24, en un grupo de 96 países.
Panamá se ubica entre los mejores destinos para envejecer con seguridad de ingresos, estado de salud, competencias y entornos favorables. En Latinoamérica, Chile y Uruguay le anteceden con 21 y 22 puntos, respectivamente. A nivel del estudio, Noruega resultó con la mejor puntuación de 1, Suecia y Suiza con los puntajes de dos y tres, respectivamente.
Malestar
Aun cuando los números indican que Panamá subió seis escaños, hay preocupación por la escasez de políticas públicas que les permitan a los mayores de 60 años sentirse útiles y en buenas condiciones, a través de mejoras en la atención.
Los números no convencen a ese 10.1% de la población que integra al grupo de personas mayores de 60 años.
Edilia Camargo, de la Red Continental de Personas Adultas en Panamá, elogió los resultados, pero sugiere que haya menos hospitales, y una mayor atención de salud, que es lo que garantizará una mejor convivencia.
Camargo lamenta que exista un descarte sistemático de las personas de la tercera edad en el sector productivo. “No hay espacio ni vida ni derecho. Todos los reflectores están en la juventud: se ha desarrollado un cultura de juvenismo”, declaró.
Defiende el derecho de que aquellos jubilados con intenciones de sentirse útiles lo hagan a través del trabajo, la cultura, la salud. Sugiere que se abra el compás para aquellos que se dedican al trabajo informal para que coticen y garanticen su seguridad social.