La falla principal de las recaudaciones del Municipio de Panamá corresponde a los ingresos no tributados, en cuyo grupo se encuentra el pago de estacionamientos públicos, las boletas de multas y las vigencias expiradas, que ha generado una morosidad superior a los B/. 776 mil balboas, al 29 de febrero.
Así lo dieron a conocer funcionarios de la administración alcaldicia y de la Tesorería Municipal, quienes se reunieron con el presidente del Consejo Municipal de Panamá, Julio Crespo, en la que se expuso la necesidad de buscar mecanismos tendientes a disminuir la morosidad en las recaudaciones municipales.
Esta alta morosidad, destaca una nota de prensa del Consejo Municipal, impone una acción de saneamiento, que incluiría la actualización de los estados financieros, modernizar la base de datos de los negocios activos, seleccionar a contribuyentes morosos por más de un año e incorporarlos a la Asociación Panameña de Crédito (APC).
Otras medidas que adoptarán las autoridades alcaldicias y de Tesorería Municipal son presentar las cuentas del municipio por apartado postal, confeccionar un listado de contribuyentes morosos para darle seguimiento y publicar la lista.
Por su parte, el presidente del Consejo descartó la posibilidad de un aumento en los impuestos municipales, porque "los contribuyentes no están en condiciones de soportar otra carga impositiva en sus bolsillos, especialmente cuando se acerca el inicio del año escolar, cuando los padres de familia tienen que hacerle frente a los gastos escolares.
Crespo manifestó además su preocupación por la deuda que el municipio capitalino mantiene con sus proveedores, la cual, según cálculos de la tesorería, asciende a más de tres millones de balboas, situación que afecta a los empleados municipales, pues les impide ser sujeto de crédito por parte de las instituciones financieras
Ante esta situación, se acordó estructurar una nueva visión a fin de que los pagos y recaudaciones se realicen de forma más efectiva.