Las organizaciones criminales dedicadas a la falsificación de productos están cambiando de mercado y ahora se dedican a falsificar alimentos y medicamentos.
De acuerdo con Olivier Gillot, representante de la Dirección de Aduana de Francia, anteriormente los artículos de lujo como perfumes y carteras eran los más falsificados, pero actualmente sólo representan el 10% de las imitaciones a nivel mundial.
Para Gillot, esto es un indicativo de que estas organizaciones que mantienen conexiones en todos los países del mundo están mirando hacia otros mercados.
Desde mezclar productos originales con falsificaciones o esconder mercancía alterada, debajo de una original, pero de menor valor, son los modus operandi que utilizan los falsificadores hoy en día, explica el agente francés.
Guillot explica que la piratería representa un impacto negativo para la economía mundial y se estima que el 6% del comercio internacional es producto de las falsificaciones.
Con relación a Panamá, el representante de la aduana francesa señala que la mayoría de las falsificaciones que entran a nuestro país, provienen de China, porque son el resultado del tráfico entre el país asiático y los mercados sudamericanos.
"Considero que el trabajo que se realiza en Panamá es bueno, pero una recomendación sería contratar más personal, porque 800 agentes a nivel nacional son pocos para vigilar la entrada de mercancía ilegal al país".
Con relación a la falsificación de medicamentos, el doctor y director del Instituto Especializado de Análisis de la Universidad de Panamá (IEA), Jerónimo Averza, señala que todavía en nuestro país no se han detectado medicinas alteradas.
La falsificación de productos farmacéuticos es común en muchos países, indica Averza, y añade que la única irregularidad registrada en Panamá es la venta de medicina en las calles. Esto representa un peligro para la salud, porque estos medicamentos quizás no tienen el registro sanitario correspondiente.