La vida de Manuel Antonio Noriega corre riesgo en el centro penitenciario El Renacer, aseguraron los médicos tratantes del exdictador.
De acuerdo con los galenos, los análisis que se le realizaron durante su hospitalización en el Hospital Santo Tomás, a inicios del mes de febrero, revelan que padece de una enfermedad cardiaca que consiste en dolor en el pecho en situaciones emocionales.
Además, de un tumor cerebral que ya había sido detectado en Francia, pero que se acentuó en los últimos meses y le puede provocar una muerte súbita.
Ante este panorama, en conferencia de prensa el grupo médico responsabilizó al Sistema Penitenciario de cualquier daño grave a la salud de Noriega o en el peor de los casos, su muerte.
Añadieron que el paciente no se encuentra en las mejores condiciones dentro del penal por la falta de equipos médicos, tomando en cuenta la distancia de la cárcel hacia un centro hospitalario, pues en la última experiencia su traslado duró casi dos horas.
Según el neurocirujano Emir Pérez, el exdictador tiene un tumor benigno dentro del cráneo que puede ocasionar síntomas como convulsiones o epilepsia, que pueden ocasionarle la muerte.