Como anti ética calificaron fuentes vinculadas a las ópticas privadas la práctica de oftalmólogos y optometristas de la Caja de Seguro Social de “vender” anteojos a los pacientes en los consultorios de esa institución.
Según los informantes, los citados profesionales acuden con “maletines” para ofrecerles a los asegurados lentes a un precio 30% más alto que los que venden las ópticas.
Denunciaron que la situación se ha detectado por denuncias de los propios pacientes y además de que son pocas las recetas de la CSS que llegan a las ópticas privadas.
“Las recetas de pacientes provenientes de la CSS no llegan a los laboratorios de las ópticas, están siendo acaparadas y controladas por los profesionales que prestan servicio en esa institución”, señalaron.
Según los quejosos, los médicos además de expedirle la receta al paciente “lo amedrentan” para que les compren los anteojos y también venden aros de China y Hong Kong como originarios de Europa.
Lo ético es que el profesional expida la receta al asegurado y éste decida en qué óptica encarga la confección de los lentes, comentaron los afectados.
Explicaron que debido a que estos profesionales no cuentan con laboratorios de fabricación para anteojos, el precio de los lentes es más caro para el paciente.
El Panamá América contactó a Marciag Altafulla, director nacional de Servicios y Prestaciones Médicas, pero dijo que no haría comentarios sobre esta denuncia.