Nación

Medidas no frenan robos en las escuelas

La delincuencia no respeta las escuelas, violentan puertas, ventanas y los techos, para llevarse algo que tenga valor.


ANTE el incremento de los hurtos en las escuelas, las autoridades educativas han tomado como medidas reforzar la seguridad en los planteles, ubicar celadores en los centros educativos más afectados, así como solicitar rondas policiales.
A la escuela Ernesto T. Lefevre, ubicada en el corregimiento de Juan Díaz, prácticamente todos los días los ladrones le hurtaban algo, ahora tiene celador.
Pero la realidad es una, los cables eléctricos son ahora el tesoro más codiciado de los delincuentes que entran a los planteles educativos.
En la Escuela Altos de Cabuya, en el corregimiento de la 24 de Diciembre, los sacrificios del Club de Padres de Familia se esfumaron, pues una noche los antisociales se apropiaron de los cables eléctricos.
El ilícito dejó sin luz a 525 niños y niñas, de los turnos diurno y verpertino. El costo de lo hurtado se estimó en más 3 mil balboas.
Julia Attes, una de las madres de familia, precisó que los delincuentes se llevaron dos tipos de cables, uno No. 10 de 800 pies y otro No. 6 de 600 pies.
Añadió que igualmente las luminarias que rodean a la escuela están dañadas, lo que es aprovechado por los facinerosos para entrar al plantel.
"Ellos se amparan en la noche y en que muchas escuelas no tienen cerca total, así llegan por detrás", dijo el director nacional de Ingeniería y Arquitectura del Ministerio de Educación, René Bultrón.
Recordó que antes del inicio de clases, en el Colegio Abel Bravo de Colón, hurtaron toda la electricidad del segundo pabellón. Entre 8 mil y 9 mil balboas costó reponer los cables en este plantel colonense.
Bultrón informó que cuando se cometen actos vandálicos, se recurre al Fondo de Equidad y Calidad de la Educación (FECE), que poseen todas las escuelas producto del Seguro Educativo, a las que se les destina 30 balboas por cada por cada alumno.
Para las autoridades educativas, toda esta actividad delictiva se da con el silencio de la comunidad, quizás por temor a represalias por parte de los malhechores, adultos o menores, que se presume, generalmente residen cerca de los planteles afectados.
Otros materiales hurtados en las escuelas son sillas, mesas, y hasta los sanitarios.
En Chilibre, específicamente la Escuela Tomás Arias, los maleantes acostumbran entrar a los comedores escolares para llevarse los alimentos de los niños.
Los fines de semana son los preferidos de los antisociales, quienes se las ingenian para lograr su cometido.
Sin embargo, se puede ver una clara tendencia ubicada a la explotación y utilización de la Ingeniería Social como principal técnica de propagación. También, puede destacarse que la gran mayoría de las amenazas tienen un claro objetivo dirigido a los datos personales (léase usuarios y contraseñas de cualquier servicio).
Por estos motivos, es de vital importancia que el usuario utilice herramientas de protección antivirus proactiva así como que se capacite, ya que el uso seguro de los sistemas junto a software contra amenazas informáticas de calidad garantiza una mejor y eficaz protección contra el malware.
Se puede obtener más información relacionada con la seguridad de la información en la Plataforma Educativa de ESET Latinoamérica en el siguiente enlace: http://edu.eset-la.com


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273005
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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