EL SÓLO ver a Ligia Castro de Doens trabajar puede resultar agotador. Desde una amplísima oficina, que contrasta con su menuda figura y desde donde lleva las riendas de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), esta geógrafa atiende llamadas telefónicas e invitados y lee cuanto documento llegue a sus manos.
Aunque es fácil percatarse de ello, Castro de Doens aseguró en entrevista con Panamá América que este primer año de su gestión en la ANAM ha sido "muy arduo" y que la creatividad ha tenido que suplantar al bajo presupuesto.
Una nueva ley es desde hace meses una aliada de quienes hacen cumplir las políticas ambientales, pero no impide que ocurran incidentes como los de la Urbanización Prados del Este, al que Castro de Doens tuvo que hacer frente a pocos días de asumir como administradora general de la ANAM.
La rectora ambiental aprovechó para recordar que los estudios previos no son un mero trámite y que los empresarios "tienen más ventajas cumpliendo con la legislación".
La parte "bonita" de su gestión, confiesa, ha sido la labor que realizan los voluntarios ambientales. Destaca que lo mejor es "la alegría que le hemos devuelto a la gente de la tercera edad, porque se siente útil".
Los demás países de la región tienen ministerios de Ambiente, a diferencia de Panamá, pero la funcionaria asegura que aún así "están reconociendo el trabajo que está haciendo la ANAM".
PA: Panamá fue anfitrión de un foro de ministros de Ambiente, sin tener formalmente un "ministerio". ¿Por qué?
L.C.D: Tenemos una Autoridad. La ANAM preside el Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas y nuestra relación (con los demás países) es a la par.
PA: Ahora contamos con una ley ambiental, ¿qué beneficios representa?
LCD: La ley sobre delitos ecológicos es una iniciativa de la Procuraduría de la Nación y facilita algunos casos difíciles.
Hemos remitido unos cinco casos a la Procuraduría, aunque otros se pueden resolver sin llegar a esta instancia.
PA: ¿Qué logro considera especial en este año de gestión?
LCD: Haber podido cambiar en gran medida y en poco tiempo, la mentalidad del funcionario de la ANAM y de cómo nos ve la sociedad panameña.
La otra parte del éxito ha sido que cada vez hay más periodistas interesados en el tema ambiental.
La alianza medios, ANAM y sociedad es importantísima.
PA: Usted estuvo antes en el INRENARE ¿Cuál es la diferencia con lo que tenemos ahora?
LCD: Mucha. No somos una institución policiva para penar a la gente, somos una institución donde cada funcionario debe ser un educador ambiental. La gente debe entender que haciendo las cosas bien, todos vamos a salir beneficiados.
PA: Personalmente ¿qué ha aprendido Ligia Castro de Doens en este año?
LCD: Que todo no se puede hacer en el mismo día. Yo todo lo quiero para ayer, he tenido que aprender a ser un poquito más paciente y más tolerante, pero primero que nada, conmigo misma.
Yo me exijo demasiado a mí misma y a veces no me doy cuenta que todas las personas no pueden ir al mismo ritmo; lo que pido a los que me rodean, es que me avisen cuando se me está yendo la mano.
Medios interesados en el ambiente
La Ley No. 5 de 28 de enero de 2005 sobre delito ecológico marca un hito en materia jurídica en Panamá.