Las confesiones del magistrado Jerónimo Mejía, al señalar en la audiencia del jueves sobre la comida deshidratada, que no puede haber término de investigación sin imputación de cargos, complica la solicitud de extradición en contra del expresidente Ricardo Martinelli.
La razón de estos argumentos, según abogados especialistas en el Sistema Penal Acusatorio (SPA), se basan en el pronunciamiento que hiciera Mejía para sustentar la solicitud de extradición ante la Cancillería de la República.
Mejía solicitó la extradición de Martinelli en el caso de los presuntos pinchazos telefónicos aceptando como legal que el fiscal de esta causa, Harry Díaz, decidiera no hacer imputación de cargos y en su lugar acusar directamente al exmandatario.
"El magistrado Mejía, al decir que sin imputación no hay término, complicó el otro expediente de los pinchazos telefónicos", destacó una fuente judicial que pidió reserva de su nombre, ante las presiones que se han generado en torno a los procesos que se le siguen al expresidente Ricardo Martinelli en la Corte Suprema de Justicia.
Este segundo pronunciamiento del magistrado Mejía, en la reciente audiencia sobre la comida deshidratada, se hace para negar una solicitud de la defensa de Martinelli que decreta que el plazo de los seis meses de investigación ya se vencieron.
Esa solicitud de los abogados de Martinelli se hacen sobre la base del proceso anterior en el que Mejía también funge como juez de garantía y en el que dio por avanzado el caso, pese a no haber imputación.
A juicio de Carlos Carrillo, abogado de Martinelli, esta actuación de Mejía demuestra que hay persecución política en los procesos que se siguen en la Corte contra su cliente.
Según Carlos Carrillo, en contra de Ricardo Martinelli se están aplicando dos juicios distintos, a pesar de que ambos casos se siguen en un mismo proceso penal.