Mejía, de formación militar, es consciente de que tiene una misión difícil por delante, pues tendrá que tratar con un sector que se ha ganado el apodo de los "intocables".
La razón: ningún Gobierno ha tenido la valentía de tomar acciones directas y concretas en contra de este grupo, que amenaza con subir el pasaje cada vez que aumentan los precios del combustible. Al final de cuentas, este sector siempre logra un subsidio millonario por parte del Estado.
Pero Mejía, quien fue un colaborador cercano del general Manuel Antonio Noriega, pretende ponerle fin a estos "chantajes". Al menos, eso es lo que espera el presidente Martín Torrijos, que ante la presión ciudadana decidió trasladar a otras funciones a Angelino Harris y colocar en su lugar al ex militar.
Desde ayer, Mejía junto a un equipo de trabajo interdisciplinario inició la evaluación de los historiales de los conductores de "diablos rojos" para determinar las acciones a seguir. "No descartamos tener que sacar de circulación a transportistas que cometen faltas graves con reincidencia. Esto lo estamos contemplando con nuestros abogados", explicó en tono desafiante.
De igual manera, evalúan la posibilidad de eliminar los "pavos" o auxiliares. Ahora que el problema del sistema de transporte público de la ciudad capital perdió las proporciones con la muerte de 18 panameños, es cuando las autoridades deciden poner a los transportistas en cintura.
Aunque Mejía no comparte en su totalidad este planteamiento, admitió que el cumplimiento de las leyes debió ser reforzado por esta administración, pero lamentablemente sucedió la tragedia antes de complementar esta acción.
No obstante, resaltó que ya tienen las respuestas a esta situación. "No serán respuestas decorativas, sino que serán contundentes y obligaremos a los transportistas a pensar dos veces antes de actuar", indicó.
Los operativos serán permanentes. Pero, ¿mejorará realmente el sistema con estos operativos? ¡Ojalá!, dicen los usuarios de los 2 mil autobuses que aproximadamente sirven a la ciudad.
Una de las nuevas exigencias es que los autobuses tendrán que pasar una revisión mecánica, no en cualquier taller como suele suceder, sino en un lugar que habilitará la institución para certificar que el transporte está listo para circular.
Estas revisiones se realizarán dos veces al año, según el nuevo reglamento para el sistema de transporte selectivo y colectivo que entrará en vigencia, a nivel nacional, antes del 27 de noviembre próximo.
"Después del 28 no habrá excusas de que no se sabía esto. El que no tiene su bus en regla, lamentablemente no podrá circular", advirtió el funcionario, al tiempo que destacó que la época en que los transportistas decían lo que era o no seguro para los usuarios, pasó a la historia.
El nuevo reglamento también contempla que aquel autobús que es sacado de circulación por fallas mecánicas, será llevado al "corral" del Tránsito en Cerro Patacón y su propietario tendrá que pagar por la estadía de la unidad. Asimismo, todas las unidades deben tener puertas y salidas de emergencias. Para Mejía, es una satisfacción que los propios transportistas reconozcan que el actual sistema colapsó y que por ello, se necesita modernizar el sector.
La modernización a la que se refiere Mejía no es necesariamente la compra de nuevos autobuses, como estimó la administración pasada, sino que abarca la capacitación del conductor en una escuela de manejo hasta contar con un protocolo de aquellos buses que pueden ingresar al país.
Esto provocó una reacción inmediata de Mejía. "En unas semanas veremos quién es el que se adapta, no a Severino Mejía, sino a las nuevas normas", respondió haciendo hincapié de que sus palabras no son amenazas sino una advertencia.