Son muchas las personas que tratan de adquirir su casa propia, sin asegurarse de las medidas de seguridad que deben tener al momento de comprar su morada.
Varios no se percatan de la fragilidad del terreno y toman la decisión de comprar. Más adelante tienen un dolor de cabeza, pues no conocían las disposiciones en esta materia.
Se dan casos en que las empresas constructoras no cuentan con una gestión de riesgo para proyectos de desarrollo urbano.
Por esto, la Dirección de Prevención y Mitigación del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), recomienda a las personas pensar dos veces antes de comprar una residencia.
Se debe tomar el tiempo necesario con la familia para recorrer el entorno del área que se desea adquirir; hay que verificar que la la vivienda no esté en laderas o inclinaciones pronunciadas.
También es necesario comprobar que el terreno no se encuentre cerca de ríos o quebradas, ya que esto representa un peligro para los habitantes, por lo que se debe solicitar al promotor la información precisa para que la inversión esté amparada bajo los parámetros que exige la ley de urbanismo.
Al momento de levantar un proyecto habitacional, el SINAPROC sugiere tener un buen punto de referencia del terreno, pues pueden ocurrir desastres lamentables y de alto riesgo.
Es impropio construir en niveles de terrenos inadecuados, en laderas inestables y desarrollo informales, taludes pronunciados y áreas de alto peligro, distancias inapropiadas de ríos, quebradas y lugares propensos a deslizamientos.