Carlos Mendizábal, padre de la desaparecida joven Marlene Mendizábal, dijo ayer que solicitará la nulidad del proceso en el cual se dictó sobreseimiento a favor de Roberto Pinzón, Jacinto MacDonald y Raúl González, luego que pruebas de ADN realizadas por los laboratorios Reliagene Technologies revelaran que los restos encontrados por el Ministerio Público no corresponden a los de su hija.
Mendizábal, de 84 años de edad, reveló que acudirán a la Corte Suprema para pedir además la reapertura de las investigaciones para establecer quiénes fueron los responsables de la desaparición, ocurrida en 1979, durante la dictadura militar. Precisó que desde un inicio se aclaró a las autoridades del Ministerio Público que los restos exhumados no correspondían a los de su hija, pero se continuó con el proceso y se llegó a realizar un juicio.
Sostuvo que las autoridades de la época, entre ellas "el ex procurador Olmedo Miranda y otras", colaboraron para no esclarecer los hechos, debido a que entre los sindicados había personas vinculadas al régimen militar. "Estoy convencido que las personas beneficiadas con el sobreseimiento del Tribunal Superior de Penonomé fueron quienes cambiaron los restos de Marlene por temor a que una autopsia demostrara que recibió dos impactos de bala", agregó.
Por su parte, la magistrada del Tribunal Superior de Penonomé, Delia Carrizo precisó que aún su despacho no ha sido notificado oficialmente de estos hechos y no se le ha solicitado la anulación del proceso y que hasta tanto eso ocurra no podrá emitir un concepto.
Carrizo expresó que durante el proceso celebrado en 1986, los informes de medicatura forense indicaban que el cuerpo encontrado en Mariato, Veraguas, correspondía al de Marlene Mendizábal y por ello se siguió con el proceso judicial. El presidente de la Comisión de la Verdad,| Alberto Almanza, comunicó el pasado lunes a la familia Mendizábal de los resultados de la prueba de ADN y estimó que el resultado tendrá consecuencias legales.
Todos reconocieron que se trata de la competencia entre un gigante chino y un gigante norteamericano que disputan el mercado de contenedores más importante de la región y en cierta forma el control de los puertos de contenedores más importantes del Caribe. MIT es actualmente la compañía que más contenedores mueve a nivel nacional, sin embargo, PPC con una ampliación en el Pacífico y el Atlántico, le podría arrebatar el liderazgo.