JIMMY es un joven pandillero de Santa Ana a quien se le atribuyen cinco homicidios, pero sólo se le ha comprobado uno.
El crimen por el que está detenido fue hecho por encargo a la pandilla a la que pertenece, para vengar a un conocido.
El inspector Otto Ríos, jefe de la División de Adolescentes de la PTJ, explicó que ante los crímenes y delitos perpetrados por menores, únicamente tienen 24 horas para remitirlos a las fiscalías especializadas y entregar las pruebas y evidencias.
Los testigos se niegan a hablar y son conocidos por apodos, lo que limita a las autoridades investigativas.
Actualmente se hace un estudio de reincidencia por el Ministerio de Desarrollo Social, según la funcionaria Melva Ramírez de Díaz.
Dice que la mayoría de los jóvenes infractores ve modelos delictivos cerca o en su entorno familiar. Hay deserción escolar, problemas económicos y de drogas.
El 3% de los jóvenes forma parte de las estadísticas delictivas. Por mes se cometen seis homicidios donde hay un menor vinculado. En el Centro de Cumplimiento de Adolescentes hay 138 enfrentando penas.
Monseñor Oscar Mario Brown dijo, en Panorama Católico, que los menores no son los mayores delincuentes. Sostiene que hay que tomar acciones de prevención y que el aumento de la pena no resolverá el problema.
Menores copian lo que ven
En la sociedad panameña hay preocupación por el nivel de delincuencia entre los jóvenes.