La tecnología y las redes sociales, además de una herramienta de comunicación, se han vuelto un arma de doble filo que atenta contra la integridad sexual de los menores de edad, lo que ha encendido las alertas de las autoridades.
Pues ver a jóvenes escribiendo a través de sus dispositivos celulares en cualquier lado o frente a un computador es común en estos días, pero ¿sabe usted a quién le escriben y qué le envían?
En los distritos de Panamá y San Miguelito, en lo que va del año, se han recibido 31 denuncias de menores chantajeados sexualmente en redes sociales, 6 más en comparación con el total del año pasado, detalló la capitana Doris Geng, jefa de la División de Delitos Sexuales de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ).
Para las autoridades lo preocupante es que puede existir una cifra oscura, ya que los menores guardan silencio por temor, vergüenza o desconocen que son víctimas de un delito.
Modus operandi
Las investigaciones preliminares de estos casos dan cuenta que la manera de operar de estos depredadores sexuales es la misma, fácil y con suma paciencia. Consiguen el número del menor o le envían una invitación en Facebook y entablan conversaciones y vínculos de confianza.
Luego solicitan una foto, que no pasa de un simple selfie, a unas imágenes más subidas de tono, que vulneran la integridad sexual de la víctima.
De acuerdo con Geng, las menores acceden a enviar fotos desnudas, tras ser sometidas a manipulaciones.
Una vez enviada la foto, el victimario pide más. Para ello recurren a los chantajes, como subir dichas imágenes y etiquetar a los amigos del menor, colgarlo en otras redes sociales y hasta graves amenazas con matar a sus padres. Los menores, asustados y desorientados, acceden a la petición de su acosador, detalló la capitana de la DIJ.
Grooming
Esta conducta no es exclusiva de Panamá, se da alrededor del mundo y es conocida como grooming, que es el arte de engatusamiento mediante prácticas online de adultos para ganarse la confianza de un o una menor, con fines de satisfacción sexual.
El comportamiento está muy relacionado con la pederastia y la pornografía infantil en internet. De hecho, el grooming es en muchas ocasiones la antesala de un abuso sexual. En algunos casos se puede buscar la introducción del menor al mundo de la prostitución infantil o la producción de material pornográfico.
El rango de edades de las denuncias recibidas en la DIJ es de 10 a 15 años, siendo las niñas las principales víctimas, de todos los estratos sociales, según la capitana Geng.
Un punto que preocupa es que de los casos detectados no solo se encuentran adultos detrás de este terrible acoso, sino también menores, por lo general cercanos a las víctimas.
En este sentido, la procuradora de la nación, Ana Belfon, señaló que la simplicidad original de la actuación origina otro tipo de delito que el Ministerio Público (MP) debe abordar con toda la fortaleza necesaria.
Belfon reveló que de los casos que han llegado al MP se detectó en el equipo de un ejecutor de esta conducta que ya había realizado esta práctica con otras menores.
Sobre este alarmante ilícito, el psicólogo Neftalí Montenegro señaló que los padres como adultos tienen la obligación de proteger el bienestar físico y emocional de sus hijos e hijas, pero también deben respetar la privacidad.
Montenegro detalló que para cumplir ambos parámetros se debe educar desde muy temprano en valores primordiales de respeto y amor propio, lo que lleva a los menores a prevenir cualquier falta al respeto en la red al proteger su autoestima, educarlos en relaciones sanas.
El psicólogo recomendó que los hijos tengan horarios de acceso al uso de redes en el hogar, preferible cuando hay presencia de los padres y madres. Añadió que los padres deben detectar cuándo en la red una persona se enfrenta a presiones como mostrarse desnudo, dar dinero, números de cuenta o algo que vaya en contra de su voluntad.
Un punto indispensable, según el experto, es ganarse la confianza de los hijos e hijas para que sean capaces de confiar en ellos como padres y madres ante alguna situación de peligro que puedan detectar y comunicar. Los padres y madres deben ser claros a la hora de comunicarse, incluyendo temas de sexualidad integral, puntualizó.
En este punto, Geng concordó con que los padres o adultos responsables deben entablar un vínculo de confianza con sus hijos y además establecer más controles en redes sociales.
En temas de delitos sexuales Belfon es de la posición que el rostro de quienes cometan delitos de abuso en contra de menores sea publicado para que la ciudadanía esté alerta.
Datos
- Delitos
- Los delitos cibernéticos más investigados son fraude, robo de identidad, trata de personas y pornografía infantil.
- Operación
- Estos delitos pueden ser cometidos por grupos organizados o por personas de manera individual.
- Prevención
- Los adultos responsables deben fiscalizar a sus hijos.