Un diagnóstico de los centros de cumplimiento de jóvenes hecho por la Comisión de Justicia y Paz, revela una fragante violación de los derechos humanos de los menores.
A través de la aplicación de una encuesta a los menores y a un monitoreo por las celdas, un grupo de expertos corroboró que carecen de agua potable, además la infraestructura y las condiciones de las celdas no son las más apropiadas.
Hay fibra de vidrio, filtraciones de agua y suciedad alrededor.
La situación es la misma para los 3 centros de cumplimiento: Centro Vocacional Basilio Lakas, en Colón (aproximadamente 70 menores); Centro de Cumplimiento de Tocumen, capital (más de 160) y Centro de Custodia y Cumplimiento de Chitré, Herrera, (aproximadamente 40).
La socióloga Maribel Jaén, secretaria ejecutiva del grupo, junto a la abogada Leila Arosemena explicaron que los jóvenes no están asistiendo a las clases por la huelga de los custodios.
Ante ese panorama, se prepara un informe regional que se revelará en enero de 2009.
Sin embargo, ambas no descartan acudir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.