Nación

Mercado asfixiado por falta de espacio

En este centro productores y compradores realizan transacciones anuales por 100 millones de balboas.


Usuarios y administradores reconocen que el Mercado Agrícola Central (o de abastos) presenta problemas que afectan su normal desenvolvimiento, pero son conscientes que la causa de todos los males es la falta de espacio físico.
Así lo confirmó Genaro Pérez, un productor que regularmente vende sus productos. Considera que pese a las incomodidades, tienen un lugar donde vender sus productos y obtener el sustento para su familia.
Si bien este centro de ventas para los productores de todo el país ha sido objeto de criticas en los últimos días, la administración sale al paso de sus detractores explicando la situación y las limitaciones para dar una solución.
Jaime Salazar, director del mercado, acepta que hay un problema que gravita sobre el servicio que se presta y que obedece a la falta de espacio físico, pues actualmente se encuentra "estrangulado" por el crecimiento que ha registrado en los últimos años.
bbbRaíces del problema
De acuerdo con Salazar, la ciudad de Panamá ha tenido un crecimiento sostenido desde finales de la década del 60, cuando comienza a transformarse.
Este crecimiento se ha producido de forma longitudinal, producto de una serie de barreras naturales que han impedido el normal desarrollo como el de toda metrópoli. Hacia el Este la barrera principal es el Océano Pacífico, al Oeste el Canal y hacia el Norte la cuenca del Canal, que no permiten un crecimiento radial y por ello que se ha dado hacia el Este y ahora hacia el Oeste.
Explica que este tipo de crecimiento ha influido directamente en el mercado agrícola porque las personas tienen que recorrer grandes distancias para llegar a él y comprar sus productos, lo que ha hecho que las instalaciones colapsen por este crecimiento de la población.
El administrador afirma que hay hacinamiento a lo interno del mercado, pues no hay áreas de estacionamiento porque las 5.5 hectáreas que tiene el mercado se han copado en su totalidad y no hay facilidades para el usuario, ni para el productor que llega a vender.
Esta es una realidad con la que se ha tenido que vivir, sostiene Salazar. Se han adoptado una serie de controles a lo interno para mediatizar el problema, hasta que la administración del Municipio de Panamá pueda construir dos nuevos mercados: uno en el área de Chilibre y otro en la 24 de Diciembre.
Estas estructuras ayudarían a descongestionar el mercado de Ancón y evitará que la gente tenga que recorrer grandes distancias para venir a comprar productos, con lo cual se empezaría a resolver el problema.
Sostiene que aquellos que critican deben conocer la realidad, por lo que los exhorta a que visiten el mercado y observen la realidad.
"Como es posible que se opere en un área tan reducida estrangulados, cuando justamente al lado se encuentra el EMEX, un mercado del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), que se encuentra totalmente vacío".
Esta es una estructura completa con cuartos fríos y estacionamientos inutilizables porque el sistema de comercialización del IMA no funciona y las personas que han tratado de irse al EMEX a la vuelta de dos meses regresan, sostuvo.
Hacia el otro lado del mercado existe un patio de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ocioso sin ningún beneficio que podría servir para solucionar el problema del crecimiento natural.
Salazar denunció que ninguna de estas dos instalaciones se le ceden Municipio de Panamá simplemente porque el alcalde pertenece a una facción política distinta.
"Esto nos dice que el gobierno de turno le importa poco con el usuario y el productor nacional y sus intereses partidistas están por encima de los nacionales", indicó.
De haberse asignado se estaría dando un beneficio directo a todos los transportistas y usuarios. En cuanto a la recolección de desechos, el administrador explicó que este mercado genera entre 70 y 90 yardas de basura diaria y en verano mucho más.
Unos 35 funcionarios de aseo recogen basura todo el día en un horario de cinco de la mañana hasta las 10 de la noche.
El Mercado Agrícola Central acopia el 75% de la producción nacional y emerge de una vieja necesidad en la ciudad.
Durante días picos entran entre 5 mil a seis mil personas y los más bajos unas tres mil personas. Abre 24 horas al día para el productor nacional y de 3 de la mañana a 9 de la noche para los usuarios.
Antes que existiera, los productores acudían al de San Felipe, que colapsó por las dificultades de ingreso al área y que además era extremadamente pequeño.
En 1984 se asignan las instalaciones del comisariato de Ancón, que es convertido en el Mercado Agrícola Central.
El administrador Jaime Salazar señala que en un inicio la idea era que el productor nacional pudiera ofrecer sus productos del campo al consumidor sin que existiera la figura del intermediario, que es el gran problema que tiene el productor nacional.
Esta figura lleva a que el productor gane muy poco, versus lo que cobra el intermediario que es el que comercializa realmente el producto. Cuando se creó el mercado se pensó que este problema se solucionaría pero en la práctica no ha sido posible, porque la figura del intermediario sigue funcionando y es muy difícil detectar quién es el productor y quién es el que comercializa.
Se ha conversado con los arrendatarios para que no tiren la basura en el piso sino que la dispongan en bolsas y la coloquen en los recipientes que la administración les ha dado para facilitar la recolección de los desechos.
El sujeto de toda la labor es el productor nacional y los usuarios que diariamente llegan al mercado.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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