Los hurtos y robos de teléfonos móviles se han convertido en otra práctica que pone en alerta a cientos de ciudadanos que por necesidad deben utilizarlos para comunicarse.
Esta situación se puede presentar en el transporte público, eventos deportivos, discotecas y en las grandes concentraciones de personas.
Un reporte sobre esta situación describe lo que puede suceder cuando usted se encuentra fuera del hogar.
En un microbús de las rutas internas de San Miguelito, una mujer joven no encontraba su celular y le preguntó al conductor si lo había visto.
Este usó su móvil para llamar y saber en el acto si sonaría, pero antes de hacerlo, dos sospechosas, que presuntamente se lo habían hurtado, se alejaron inmediatamente del vehículo de transporte.
Reventa.
En marzo del año pasado, la cifra máxima de hurtos de móviles reportados para un mes, se registró en Calidonia con 10, sector que al final del año registró un total de 57 robos de estos dispositivos.
Los dos poblados siguientes en este aspecto fueron, El Chorrillo con 19 y Santa Ana, con 18, revelan cifras de la División de Delitos Contra el Patrimonio de la Dirección de Investigación Judicial, (DIJ).
Precisamente, en estos dos conglomerados urbanos se "ha detectado" que hay lugares en los que los artefactos en mención, son revendidos hasta por diez balboas.
Uno de los sitios que por tradición se dedica a la compra y venta de todo tipo de artículos, es el Terraplén, en Santa Ana.
Allí confirmó que personas transitan el lugar para vender los teléfonos al mejor postor y éstos a su vez los ofrecen a los compradores que buscan en este lugar buenas ofertas.
Además es notoria la cantidad de accesorios, carátulas y otros componentes para móviles.
Algunas instituciones, como la Universidad de Panamá han advertido a sus estudiantes que en las paradas de la vía Simón Bolívar acontece la práctica de hurtos de teléfonos portátiles a mano de antisociales.
La semana pasada se presentaron situaciones de robo en dos lugares distantes uno del otro, en el área metropolitana.
Una de ellas, en San Isidro, al oeste del distrito de San Miguelito, cuando una mujer adulta utilizaba su aparato valorado en 160 balboas.
Mientras estaba distraida conversando, su aparato le fue arrebatado por un joven de 21 años, pero el mismo fue recuperado gracias a la intervención de la policía.
Por otra parte, el parque Urracá en el corregimiento de Bella Vista, se ha constituido en otro de los puntos donde se da esta práctica, incluso a mano armada, como denunciaron algunas personas que transitan este lugar.
La DIJ precisa que un "modus operandis" se da cuando el ladrón se enfrenta a sus víctimas para quitarles el aparato, carteras u otros artículos.
Los antisociales se apostan en áreas de poca afluencia de personas. La entidad recomienda que las personas deben evitar transitar a solas por las áreas propensas a robos.
También, no se debe llevar el móvil a la vista de posibles atracadores, especialmente si son equipos de alta tecnología.