¿Riesgos o beneficios? Esa es la polémica que ha generado el uso de la Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH) de estrógenos y progesteronas para mujeres menopáusicas y post-menopáusicas.
En julio de este año fue publicado un estudio realizado por la organización Iniciativa de la Salud de las Mujeres (WHI, por sus siglas en Inglés) que arrojó importantes hallazgos sobre la TRH y su incidencia en el aumento de cáncer de pecho, ataques cardíacos, embolias y coágulos sanguíneos.
Por otro lado, ensayos posteriores mostraron que la Terapia de Reemplazo Hormonal no evita las enfermedades coronarias como anteriormente se creía. Por todo esto los investigadores instaron a los médicos a ser más cautelosos a la hora de usarla.
De 1993 a 1998 unas 16,608 mujeres en edades entre los 50 y 79 años, fueron sometidas al estudio. A la mitad se les administró la TRH y a la otra mitad no.
Entre las conclusiones a las que se llegó fue: "que aquellas pacientes con útero intacto que recibieron estrógenos conjugados equinos 0.625mgs, combinados con acetado de medroxiprogesterona 2.5mgs de manera continua, deben suspender su uso basados en el aumento de cáncer invasor de mama en 8 pacientes por cada 10,000 usuarias".
Para la ginecóloga y presidenta de la Sociedad Panameña de Obstetricia y Ginecología, Geneva González, esta proporción no es alta para hacer suspender un tratamiento que ha resultado tener más beneficios que los riesgos que se le atribuyen.
En vista de ello, en agosto de este año y ante la oleada de preguntas de mujeres interesadas en saber más sobre el tema, la Sociedad Panameña de Obstetricia y Ginecología se pronunció enviando un comunicado de prensa a los medios. Un comunicado que se repetiría y que sería parecido al publicado por otras organizaciones del hemisferio.
En el mismo se recomendó que toda paciente tratada con la TRH debe acudir a su médico para recibir la información apropiada y el seguimiento indicado, con una evaluación periódica, tanto clínica como de laboratorio.
Aunque con anterioridad se hablaba de los riesgos de la TRH, para el cardiólogo Alfaro Marchena Noriega es preocupante que los estudios recientes indiquen que el riesgo de cáncer de mama se incrementa con su utilización, por lo que hay que ser cautelosos, aun cuando existen estudios que todavía no han concluido.
Indicó que en el ámbito de la cardiología, la TRH no se recomienda, y en los casos que sí se hace es porque se ha individualizado a la paciente y que en conjunto con el ginecólogo-obstetra han determinado que no hay incidencia de cáncer de mama.
No obstante, enumeró otros tratamientos que se emplean para reducir el riesgo cardiovascular, como lo son: la aspirina, medicamentos para el colesterol, control de la presión y de la diabetes, que son más consistentes que la TRH.
Por su parte, Geneva González, citó un comunicado que elaboró el organismo que preside conjuntamente con la Federación Latinoamericana de Sociedades de Climaterio y Menopausia (FLASCYM), en donde dejaron claro que antes de hacer un cambio en la TRH se debe consultar al médico, quien es el que finalmente puede avalar quién debe o no cambiarla.
Destacó que el estudio es muy controversial porque se hizo ampliado y donde la edad media de las mujeres era de 63 años. Por tanto, un alto porcentaje de ellas ya debía tener problemas cardiovasculares o la presencia de otras enfermedades.
Igualmente, dijo que se utilizó un solo medicamento a evaluar, cuando en terapia de reemplazo hormonal se tienen diferentes modalidades, con diferentes concentraciones, para diferentes mujeres, con diferentes problemas, por lo que los resultados no pueden aplicarse a todos los casos de tratamientos hormonales en mujeres menopáusicas.
Por otro lado, el estudio se hizo con el fármaco más utilizado en Estados Unidos y no así a los del resto del mundo. Del grupo estudiado, sólo una pequeña porción era de mujeres latinas, la mayoría eran mujeres caucásicas, por lo que no se puede extrapolar los resultados que se tuvo con unas, en otras.
Lo positivo, según la especialista, es que se hizo una evaluación profunda de las progesteronas, con lo que se deberá hacer más estudios, pero no por ello dejar la Terapia de Reemplazo Hormonal que le permite a muchas mujeres llegar a los 70 años con una mejor calidad de vida.
Pero no todo es malo con la Terapia de Reemplazo Hormonal. Entre los beneficios, están: la mejoría de la calidad de vida de las mujeres en estado menopáusico (reduce las oleadas de calor, insomnio y resequedad vaginal), reduce la posibilidad de osteoporosis y fracturas, mejora el nivel de colesterol (sube el colesterol bueno y reduce el malo) y reduce el riesgo de cáncer de colon.