La ministra de Educación, Lucy Molinar, afirmó ayer que su hermano "no se gana un dólar" en el contrato directo que recibió por parte de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) para promocionar el país vía web, cuyo monto es de casi un cuarto de millón de dólares.
Molinar negó la existencia de tráfico de influencias en esta contratación, pese a que le pidió al administrador de la ATP, Salomón Shamah, que atendiera a su hermano Alberto Molinar por ser “bueno” en la rama de la publicidad.
“Alberto es un apasionado por Panamá y está haciendo un esfuerzo porque ama a este país”, indicó la ministra Molinar, luego que este medio reveló que su hermano creó una empresa en diciembre de 2009; y tres meses después fue contratada directamente para mercadear el país en la red.
Disculpas.
Mientras tanto, el administrador de la ATP dijo ayer que cuando afirmó que la ministra le recomendó a su hermano, no lo hizo en el contexto de una solicitud para que lo contratara o favoreciera, sino para que escuchara su propuesta.
“Yo asumo total y absoluta responsabilidad en esta contratación. La ministra Molinar no tuvo nada que ver y desconocía que esta compañía se había ganado el contrato”, precisó Shamah durante una conferencia de prensa en su oficina.
Lucy, en declaraciones a este medio el pasado viernes, dijo que su hermano tiene una participación ínfima en la empresa y que tras esta situación le pidió que cuando cobrara donara el dinero a una ONG para mostrar el “slip” al medio, a fin de constatar que no hubo negociado.
Además, sostuvo que cuando le dijo al periodista que le daría un material para ver si tenía la misma consideración y se atrevía a publicarlo, hacía referencia al contrato que se había pactado en la administración pasada.
Recomendaciones.
Shamah también insistió en que las contrataciones que se realizan en la ATP se dan por medio de recomendaciones de terceras personas, y admitió que ha recibido a compañías enviadas por “gente” del Gobierno, pero que esta ha sido la primera que se ha concretado.
“No puedo tener miedo de quiénes conforman las empresas que contratan con el Estado, siempre y cuando no sean mis familiares y allegados”, puntualizó.