El ministro de Desarrollo Agropecuario, Jorge Arango admitió que en Panamá el uso de agroquímicos es una práctica que tiene años sin control, sin embargo, considera que ya es tiempo de aplicar sanciones y supervisar su buen uso.
Si no se sanciona a quienes hacen mal uso de éstos productos, la anarquía continuará y nadie se hará responsable de las consecuencias, por ejemplo, la reciente contaminación del herbicida atrazina en el río La Villa en la provincia de Los Santos. A juicio del ministro es imprescindible poner disciplina en todas las actividades que los panameños estamos haciendo, pero, aceptó que cuando se encuentra a una persona culpable, el sistema judicial "te lo suelta de una vez", por ello, es complicado la fiscalización y control.