La Dirección de Migración reforzará la restricción de entrada al país, confirmando que las personas que han sido deportadas en otras naciones vienen a Panamá con propósitos legítimos.
El director de la entidad, Ricardo Vargas, admitió que existen personas con intenciones no muy sanas que logran ingresar al país, pero aseguró que éstas son perseguidas por las autoridades.
"Ningún extranjero viene con una etiqueta que diga que es delincuente", dijo Vargas, al reconocer lo complejo del problema.