A pesar de que la Ley del Servicio Nacional de Migración fue reformada en el año 2008, con la intención de fortalecer los controles y las políticas migratorias, los escándalos en la institución por la presunta red de corrupción y tráfico de asiáticos han generado una sensación de impunidad.
Para el catedrático Miguel Antonio Bernal la situación es compleja y a pesar de que data de otras administraciones no significa que se tiene que seguir permitiendo.
En ese sentido, Bernal aseguró que si en las próximas 48 horas no hay una actuación decidida de parte de las autoridades correspondientes, se tendrá que considerar que se ha llegado a un grado de impunidad.
El jurista explicó que en la entidad impera la corrupción, el negociado, la ausencia de transparencia, la no rendición de cuentas, la coima y hasta la colaboración de ciertos abogados para poder lucrar frente a las necesidades de personas que por algún motivo tienen que emigrar de sus países.
“Es un cúmulo de situaciones que son un insulto a la ciudadanía honesta de este país”, señaló el catedrático universitario.
No obstante, Bernal aseveró que lo que corresponde es fumigar la corrupción que existe.
El secretario del Frente Anticorrupción, Enrique Montenegro, aseguró que a los últimos siete directores de Migración se les ha negado la visa a Estados Unidos, lo que significa que “siempre ha existido la corrupción en esa dependencia del Gobierno, sin que se haga nada”.
Montenegro aseveró que el Ministerio Público no investiga en firme las irregularidades registradas en la institución.
“Creo que es saludable para el propio Gobierno que ya metan la mano y se sanee esa institución de una vez por todas”, indicó. Agregó que la decisión de que Migración ya no otorgue visas “restringidas” no va a suspender el tráfico ilegal de indocumentados, porque el Consejo de Seguridad también ha dado visas a los abogados allegados a los gobiernos de turno.