La XXXIV Asamblea General de la OEA eligió ayer al costarricense, Miguel Angel Rodríguez, como nuevo secretario general y centró los debates de su primera sesión plenaria en el combate a la corrupción, una lacra que impide el desarrollo en el continente.
Rodríguez, en las que fueron sus primeras declaraciones como secretario general electo, destacó que el apoyo que la Organización de Estados Americanos (OEA) brinda a Venezuela "debe continuar", y se mostró optimista respecto a la solución del contencioso marítimo entre Bolivia y Chile.
El nuevo secretario general, que tomará posesión efectiva del cargo el 15 de septiembre, fue elegido ayer por aclamación en sustitución de César Gaviria, quien ha permanecido en el puesto durante diez años.
La elección de Rodríguez, de 64 años, fue ampliamente elogiada por los cancilleres del hemisferio, que se deshicieron en halagos hacia el nuevo secretario general.
Inmediatamente después de su elección, el secretario general electo se refirió en una conferencia de prensa a algunos de los temas candentes de la OEA, como el histórico diferendo entre Bolivia y Chile por la mediterraneidad del país andino, y se mostró optimista respecto a la posibilidad de que pueda solucionarse mediante el diálogo.
Por otra parte, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, llamó a América Latina y al Caribe a intensificar la lucha contra la corrupción y fortalecer la democracia, que se encuentra amenazada en muchos países de la región.
"La corrupción destruye profundamente la fe de nuestros pueblos en la democracia y su capacidad para tener una mejor vida", dijo Powell en su discurso.
"Corrupción es una palabra legal, pero la palabra común para eso es robar. La corrupción está robando de las escuelas, robando de los hospitales, robando de los niños, robando de los más pobres de nuestros ciudadanos, robando de la inversión que podría ir a nuevas carreteras, agua limpia y todas las demás cosas que quiere la gente, que la gente espera y merece de sus gobiernos", indicó.
Powell dijo que "Estados Unidos está haciendo todo lo posible para ayudar" y recordó que en los últimos años ha destinado unos 40 millones de dólares anuales a apoyar la buena gobernabilidad y programas e iniciativas anti-corrupción en las Américas.
"Estamos ayudando a negar refugio a funcionarios corruptos y a sus activos, a desmantelar regímenes de lavado de dinero y a fortalecer programas de recuperación de activos" robados, afirmó.
La Declaración de Quito que los cancilleres de los 34 países miembro de la OEA aprobarán hoy martes, al finalizar su reunión, se comprometerá a negar acogida a los funcionarios corruptos del continente, a extraditarlos y a recuperar los activos robados, según su borrador.