Con la asistencia ayer de miles de devotos a la Basílica Menor de Atalaya, para agradecer a Jesús Nazareno, por los milagros concedidos a los creyentes, terminó la peregrinación y se inició el Primer Domingo de Cuaresma.
Las manifestaciones de los peregrinos que cada año buscan la intersección del Nazareno de Atalaya en la solución de problemas difíciles, sobre todo de salud, concluyeron este domingo, con la homilía a cargo del nuncio apostólico, Andrés Carrascoso Cosso, quien estuvo asistido por el resto de los obispos de todo el país.
El nuncio Carrascoso, en su prédica aprovechó para hacerle el llamado a los padres y madres de familia de nuestro país, ante los hechos de violencia que envuelven a la sociedad panameña, para que precisamente se transmita la fe en Jesús Nazareno a sus hijos para que sean jóvenes de compromisos en cada comunidad.
Sostuvo que es necesario hacer un pacto con los sacerdotes, obispos, diáconos y otras figuras de la Iglesia católica, para organizar tareas de trabajo para un mejor bienestar de las comunidades que están carentes de valores y principios.
La peregrinación hacia La Basílica Menor de Atalaya terminó con la procesión de la imagen por las principales calles de este distrito, la que a su paso era aplaudida por quienes manifiestan estar convencido de recibir una ayuda de Jesús Nazareno.
Varias figuras políticas estuvieron presentes, entre ellas, Mireya Moscoso.