La provincia de Herrera está alarmada por la muerte de millones de camarones en fincas privadas dedicadas a la cría de este crustáceo y sobre la cual se manejan varias versiones extraoficiales como la aparición de un virus proveniente del extranjero y la contaminación de los afluentes que suministran agua a los estanques.
Las camaroneras más afectadas por esta situación son los que están ubicadas en las costas herreranas, especialmente en Parita. Las pérdidas han sido calculadas por fuentes allegadas a estas empresas en B/.10 millones, por lo que se habla ya de "un desastre industrial".