Nación

Millones de educación bajo la lupa


Una escuela de 46 alumnos en Colón ¿va a recibir 80 mil balboas para que se le repare un sistema eléctrico, una cerca, se le levante el servicio sanitario, y se le ejecute una limpieza? Cálculos como esos (contenidos en un documento del Ministerio de Educación) dejaron perplejos a algunos Legisladores el pasado 8 de febrero, cuando se aprobó en la Asamblea Legislativa, un crédito extraordinario de casi B/. 25 millones, para reparar 443 escuelas en el país.
Nadie, al parecer, objeta la urgencia de tales reparaciones. Pero como son casi B/. 25 millones (para reparar a la carrera los planteles), las preguntas se arremolinan en torno a su manejo en términos de contratación directa o licitación, de acceso a los pliegos de cargos, y de imprecisión en los costos calculados.
Sobre la escuela colonense, arriba mencionada, Miguel Guiteria, de la Dirección de Ingeniería y Arquitectura del Ministerio de Educación, intentó disipar la sospecha diciendo: "Creo que hay una equivocación... la matrícula es superior". Aunque fuera cierto, este no es el único caso que musicaliza el baile de la duda.
¿B/. 31 mil para colocar un cielo raso, y ejecutar la reparación eléctrica en la Escuela Guillermo Patterson de Las Cumbres, que cuenta con 84 alumnos? ¿B/. 10 mil para reparar las letrinas de la escuela de Bocas del Toro, Arcelio Fitzgerald, que cuenta con 44 estudiantes? ¿"Reparación general" con B/. 19 mil en la escuela de Llano Grande de Antón, cuya matrícula es de 95 estudiantes? y ¿B/. 50 mil para reparar techos de 4 aulas, cubiertas, cielo raso, aislante electricidad de una escuela en Chiriquí llamada Santa Clara Abajo, cuya matrícula es de 51 estudiantes? "No creas... los materiales están caros", dijo, defendiendo los cálculos, un contratista consultado, que escrutó el documento oficial, al cual tuvo acceso el Panamá América. Este contiene las especificaciones de la proyección en costos, para la reparación de casi medio millar de escuelas en la República.
En la entrevista (concedida el sábado 19 de febrero de 2000) Guiteria, trazó los contornos de la reparación urgente, y explicó que hasta ese momento "no se había elaborado documento" alguno sobre cada proyecto. El funcionario explicó que el crédito extraordinario se basa en una "información recogida en el campo" donde se determinó la situación de cada infraestructura escolar.
"No eran proyectos en sí", dice Guiteria cuando se refiere a esas informaciones. Según él, hasta el 19 de febrero, no se había elaborado "ningún documento", y sólo se había acopiado la información para fijar un cálculo estimado que puede variar "a la hora de ir a los actos públicos".
Dijo que tras la etapa del acopio de información en el campo, se debía encaminar los pasos hacia una "evaluación real", que estaría a cargo de un "técnico", y no de un supervisor de área que podría ser un maestro.
Se requiere "desarrollar algunos planos, y el alcance de la obra, para que el contratista esté claro en lo que se va a ejecutar. Hay que preparar documentos tales como los pliegos de cargos y las especificaciones para que el contratista realice el trabajo conforme a lo estipulado en el alcance de la obra", sostuvo.
Cuando se le preguntó (para aclarar) si existían los "pliegos de cargos" del total de las escuelas a cuyas reparaciones se van destinar casi 25 millones, el funcionario dijo que no, y recordó un Convenio entre Educación y el Fondo de Inversión Social (FIS) para que esta entidad diera una respuesta "inmediata".
Se entiende que el FIS asumió la responsabilidad de reparar 100 escuelas (de las 443 a las que se destinó el fondo extraordinario), en un paquete que anda por el por el orden de los B/. 5 millones, que salen de aquellos casi B/. 25 millones aprobados en el crédito extraordinario.
"Lo más seguro es que las otras trescientas las vaya a desarrollar también el FIS", dijo Guiteria.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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