Agregó en TVN Noticias que para que el país pueda desarrollarse, requiere tranquilidad: "Si hay momentos de crispacio, el gobierno debe tratar de atenderlo y no provocarlo".
El presidente Martinelli, en su discurso de rendición de cuentas en la Asamblea Nacional, arremetió contra empresarios que no aportan al fisco y contra periodistas que "solo evalúan lo malo" de su gestión.
Sin embargo, el precandidato a la presidencia de la República, en referencia con la evasión de impuestos, recalcó que "todo país para desarrollarse requiere de ingresos y para crear cultura ciudadana requiere que se cree la cultura del contribuyente: si yo pago impuestos, yo exijo. Si yo no pago impuestos, yo soy tolerante con el mal gobierno".
Nuevamente, arremetió contra la forma de gobierno del primer mandatario, a lo que indicó que en la política de Martinelli es de un gobierno "Berlusconiano": "Se hizo una evaluación del gobierno de Berlusconi en Italia y en los 15 a 16 años que estuvo en gobierno, eran para favorecer sus empresas, para hacer legal cosas que había hecho delictivamente", aseguró Henríquez.
"Ahí vemos de cómo acomoda la ley a sus intereses: se anuncia nuevo salario mínimo pero se crea nueva subclasificación, que cuando estamos en el proceso de uniformar un solo salario mínimo, él (Martinelli) pasa a una subclasificación que hace que los grandes supermercados pagarán menos salario mínimo que los pequeños supermercados", agregó el abogado y comunicador social.
Calificó el discurso del primer mandatario como una distracción ante las denuncias de corrupción de la incampacidad de cumplir con campañas sociales.
Tras dicha mención, habló sobre el cambio de representantes de corregimientos y alcaldes de partido, debido a que el Gobierno no otorgaba las partidas para programas sociales a quienes no fueran del partido oficial.
"Su discurso es un insulto a la inteligencia y la memoria de los panameños".
Para culminar, Henríquez mencionó la falta de ministro de Desarrollo Agropecuario, como una forma de mantener al agro en el suelo, a fin de controlarlo y este sector "le venda más barato a sus supermercados. Tenemos un presidente que gobierna para su supermercado, el pueblo es la primera víctima de esa forma de gobernar".