El Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL) elabora actualmente el acta final de la Comisión Nacional de Salario Mínimo, donde se incluirán recomendaciones por parte de empresarios y obreros, señaló el viceministro de esta cartera, Jaime Moreno.
Las declaraciones del funcionario surgen al comentar las declaraciones del presidente del Sindicato de Industriales de Panamá, Rafael Stanziola, quien sostuvo que es inconveniente dictar un incremento del salario mínimo.
Moreno señaló que quizás la próxima semana podría entregarse esta acta a la presidenta de la República Mireya Moscoso y le corresponderá a ella adoptar una decisión.
Señaló que la comisión técnica que sirvió de asesora a los negociadores presentará el informe económico y éste no tiene ningún sesgo que sea favorable a empresarios o trabajadores.
Por su parte el dirigente sindical, Martín González, secretario general de la Federación Istmeña de Trabajadores (FIT), lamentó las declaraciones del presidente del (SIP).
Esta es una posición radical traída por los cabellos por parte del presidente del SIP con la única intención de no compartir las ganancias con los trabajadores quienes son los que producen la plusvalía.
González respaldó el planteamiento de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá, en el sentido de que la productividad, que es tan mencionada por los empresarios, va ligada siempre con el nivel de tecnología que le pueden dotar los patrones a sus empresas.
Agregó que en los últimos dos años la inversión en tecnología por parte de los empresarios ha caído en un 25%; por consiguiente mal pueden estar exigiendo productividad por parte de los trabajadores, cuando la causa de ello se debe a que no existen los medios adecuados de producción.
Sostuvo que ante una falta del incremento del salario mínimo, deben darse alternativas como el costo de la energía, ya que Panamá cuenta con la octava energía residencial más cara en Latinoamérica y el Caribe y la décima a nivel industrial.
Como aberrante estimó González la posición de los empresarios de negarle el derecho a los trabajadores a recibir un salario mínimo justo, ya que es producto de sus intereses mezquinos que se reflejan en el deseo de lucrar sin tomar en cuenta a los obreros.