Tres fiscales del Ministerio Público renunciaron ayer a sus cargos, en medio de un clima de hostilidad entre el Ejecutivo y la procuradora Ana Matilde Góme, quien hoy será notificada de la resolución de la Corte Suprema que la separa del puesto y le impide salir del país sin autorización judicial.
Se trata de James Bernard, fiscal Primero Superior; Eduardo Guevara, fiscal de Asuntos Civiles; y Ramiro Esquivel, fiscal Superior Especializado en Delitos Contra la Propiedad Intelectual.
A este grupo se suma Rigoberto González, secretario general; Kenia Porcell, subsecretaria del Ministerio Público, y se espera que hoy, otro grupo de confianza de Gómez ponga su cargo a disposición.
Antes de estas renuncias hubo mucho movimiento en el Ministerio Público, de donde sacaron cajas de archivos y auditorías.
Rigoberto González dijo que se trataba de “un inventario como parte del proceso que se está viviendo y que es normal cuando se concluyen las labores en alguna dependencia”. Agregó que, en octubre del año pasado, cuando renunció para defender a la Procuradora, dejó un inventario de la secretaría.
González no quiso referirse a lo que podría pasar hoy cuando el país amanezca con un procurador suplente designado por el Órgano Ejecutivo, Guissepe Bonissi, y un procurador encargado por el Ministerio Público, Luis Martínez. Se limitó a decir que la Corte Suprema tiene la última palabra.
En cuanto a la seguridad asignada a la Procuradora, se informó que se mantiene la misma cantidad y que la Policía Nacional no la ha retirado.
No obstante, el Ministerio Público tenía programado realizar un encuentro de fiscales y procuradores la semana pasada; sin embargo, la Policía Nacional rechazó brindar seguridad al mismo.
En tanto, el fiscal Auxiliar, Luis Martínez, reiteró que en esta situación, la última palabra la tiene la Corte.