Las diferencias entre los miembros del Órgano Ejecutivo y los magistrados del Tribunal Electoral (TE) por el uso del voto electrónico se hacen más evidentes; ayer, la ministra de Trabajo, Alma Cortés, pidió a los tres magistrados de ese ente electoral que renuncien a sus cargos.
Dijo que por “vergüenza”, los magistrados del Tribunal deberían renunciar, tras el fracaso en la utilización del voto electrónico durante el congreso realizado por el Partido Revolucionario Democrático (PRD).
Cortés, quien también es secretaria general del partido Cambio Democrático, lamentó que los magistrados en vez de renunciar, pasaran la factura al jefe y al subjefe de informática del Tribunal Electoral.
Ante los señalamientos de Cortés, el magistrado Eduardo Valdés Escoffery se limitó a decir que “ese es el punto de vista de ella”.
El exmagistrado del Tribunal Electoral Guillermo Márquez Amado también se refirió a la petición de la ministra y dijo que cualquier persona puede pedir la renuncia de un funcionario, pero depende del funcionario si acepta el pedido o no.
Márquez Amado recordó que el cargo de los magistrados no es de libre nombramiento y remoción, como es el caso de los ministros y directores de entidades, quienes deben renunciar si el presidente se los pide. El presidente Ricardo Martinelli reiteró su postura: “Ese voto no sirve”.
La ministra Cortés aseguró que el partido CD se opondrá a su implementación en la contienda electoral del 2014.