El ministro de Educación, Salvador Rodríguez, reconoció ayer que sí hubo presión por parte de los gremios magisteriales en la creación y posterior modificación del calendario escolar 2009.
Aunque el titular de Educación mantiene actualmente su posición de que el año escolar deberá empezar el próximo 16 de marzo en las escuelas particulares y el 13 de abril en las oficiales, aún existe presión legal por parte de la Asociación de Profesores de Panamá (ASOPROF).
Rodríguez, por su parte, señaló que siempre ha mantenido reuniones con los dos grandes grupos que aglutinan los gremios magisteriales del país.
Este es el caso de la Coordinadora de Unidad Magisterial (CUM) y el Frente de Acción Magisterial (FAM).
Otro de los puntos en el que los docentes también ejercen presión, según Rodríguez, es en la escogencia de los libros de texto.
Esto sucede, a pesar de que existe una dirección de Derecho de Autor, que fija la vigencia de un libro por cinco años. Mientras el Ministerio de Educación dicta la política, hay docentes que eligen qué libros deben comprar los padres de familia por año.
"Lo que pasa es que llegan los promotores de libros, y los docentes adoptan esos libros de texto", comentó Rodríguez.