Luego de la colocación de la primera piedra de la Caja de Ahorros por la presidenta de la República Mireya Moscoso en el distrito de Tolé, serios intercambios de palabras cruzó el ministro de Gobierno y Justicia, Arnulfo Escalona, con el sacerdote de la comunidad José Alaín a causa del proyecto hidroeléctrico Tabasará I y II.
Escalona advirtió al sacerdote Alaín que no le azuzara (incitara), al pueblo que está en contra de la construcción del proyecto hidroeléctrico, ya que el gobierno no va a permitir el cierre de calles y son los tribunales los que tienen que decidir la situación.
"He sido muy serio y le he dicho hoy al sacerdote que no me azuce a la gente a cerrar calles", afirmó Escalona, a la vez que afirmó: "Yo no estoy acusando al padre Alaín, estoy conversando con el padre Alaín para que no me lleve a la gente a cerrar calles".
El sacerdote disgustado por las expresiones del ministro Escalona, lo agarró por el brazo y no le dejó ir para que le escuchara a lo que él se había referido en la invocación religiosa ante la mandataria.
En el forcejeo explicó a los medios de comunicación que él no le estaba diciendo a la gente que fueran a cerrar calles, es la misma población que cuando se ve afectada y saben que se van a quedar sin casas, sin tierras, algo que heredaron de Dios y antes de la creación del estado panameño tienen derecho a defender lo que es de ellos.
"El gobierno tiene la obligación y el compromiso de que los derechos de los indígenas sean defendidos, porque encima del Tabasará hay una nube pendiente y en cualquier momento vuelve a descargar una tormenta, donde no se sabe quien será el responsable ¿el gobierno, los campesinos o el consorcio?", puntualizó.
Afirmó que si el gobierno no le da una respuesta definitiva lo más pronto posible al problema del Tabasará para que los campesinos y los indígenas no vean en peligro sus tierras, sus derechos y el río donde han vivido por generaciones, cualquier cosa puede suceder.
Explicó el sacerdote que lo que a hecho el consorcio es atentar contra la vida de los indígenas y afirmó que él no es del camino de la violencia, porque el no promueve el desorden en el pueblo, como lo dejó entredicho el Ministro.
Alaín responsabilizó al gobierno si la nube de tormenta cae sobre el Tabasará y no hay méritos para que lo acusen porque lo único que le ha dicho al pueblo es que defiendan sus derechos, su tierra y el río, es obligación del gobierno apoyar a los más pobres a defender sus derechos.
En cuanto al llamado que realizó el sacerdote, la Mandataria mencionó que es una inversión privada que concedió el anterior gobierno para la consecución del este proyecto hidroeléctrico, por lo tanto, agregó que los indígenas deben conversar con los dueños de la empresa, ya que el gobierno no puede intervenir porque es algo privado.