AL parecer la denuncia presentada por la la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (UNCUREPA) en la que daba a conocer que aguas producidas en Panamá no están cumpliendo con las normas, ha dado resultados.
Y es que autoridades de Salud determinarán si las aguas embotelladas para comercialización en Panamá contienen o no bacterias patógenas que sean perjudiciales para la salud de la población y en ese sentido, las investigaciones continuarán hasta encontrar salida a las denuncias presentada por organizaciones de consumidores.
Durante un operativo realizado a varias plantas distribuidoras de agua embotellada, para constatar la inocuidad del producto, personal de la Dirección de Protección de Alimentos (DEPA) del Ministerio de Salud constató que las mismas tienen los registros sanitarios respectivos, permisos de operación y certificación.
Reynaldo Lee, director del (DEPA) señaló que el operativo realizado no exime la calidad del producto, toda vez que algunos embases de agua analizados en el Instituto Gorgas de Estudios de la Salud determinaron la presencia de pseudomonas (un microorganismo oportunista no patógeno) que indican que puede haber un fallo en su proceso de elaboración o purificación.
Lee sostuvo que existen una serie de parámetros que las plantas embotelladoras de agua deben cumplir para garantizar su inocuidad como son la presencia coliformes totales o fecales.
MINSA inspecciona procesadoras de agua
Empresas afectadas aseguran que UNCUREPA nunca se acercó al Ministerio de Salud.