El 2 de mayo de 1999, una mujer volvía a hacerlo. Mireya Elisa Moscoso se convertía en la segunda mujer presidenta de Centroamérica. Antes Violeta Barrios de Chamorro había probado el agridulce de la silla presidencial de Nicaragua.
Más de un medio de comunicación en varios países se hacía eco del asunto. Precisamente un diario nicaragüense detallaba: "la nueva mandataria ha ganado el cargo frente a Martín Torrijos, el hijo del hombre que derrocó a su primer marido. Tiene 52 años, un olfato político con el que no contaban ni en su propio partido y un pasado de leyenda. La historia comenzó cuando ella tenía 17 años y el sexagenario presidente Arnulfo Arias decidió cortejarla"...
Se le llamó "la viuda triunfante" a la que le tocaría recibir el Canal de Panamá el 31 de diciembre del mismo año de su llegada a la presidencia. Una nota que confronta a una Moscoso de 52 años que "estará al frente de la transición en lugar del joven Martín Torrijos, el hijo del general que negoció con el presidente Carter la devolución de la vía interoceánica y fue héroe nacional".
La prensa de este país dedicó un buen espacio a abundar en detalles del romance que introdujo a Moscoso en el torbellino de la política criolla. "El doctor Arias debió cortejar a Mireya todo un mes y sepultarla en rosas para lograr la primera cita, una romántica cena con la novicia secretaria".
La califican como una "mujer dulce, de carácter fuerte, cuando procede", a lo que añaden "heredó la astucia política del difunto y exhibió en campaña dotes histriónicas, tenacidad y cualidades para la maniobra contra sus adversarios en el Partido Arnulfista".
Moscoso, es según el diario, una mujer de "gran capacidad de razonamiento y elocuencia verbal, favorecida por un agradable timbre de voz y una dicción clara y precisa. La adorna una gran seguridad en sí misma y no da nunca muestras de pánico, impaciencia, nerviosismo, excitabilidad o descontrol".
Un inicio glorioso, si se quiere. Una dama luchadora que vio concretados sus sueños de niña humilde al convertirse en la primera presidenta de Panamá. La esposa del caudillo.
Sin embargo, los años avanzaron y se llevaron consigo la imagen de la mujer dulce. Ahora se respiraba "corrupción". Los halagos quedaron en la gaveta y dieron paso a críticas muy duras.
Una vez los diarios de Nicaragua no la favorecían. En La Prensa se escribió que a Moscoso se "le recordará como el primer mandatario en gobernar sin la presencia de las tropas estadounidenses, una gran impulsora del libre comercio y del turismo, pero su gestión no escapa a la sombra de la corrupción", como dijo un analista al que consultaron vía telefónica.
En Costa Rica, a pocos días de su salida, la agencia noticiosa ACAN - EFE revelaba que Moscoso se alzaba entre sus homólogos como la "gobernante peor evaluada de Centroamérica", con sólo un 20% de aprobación.
El estudio citado por la agencia fue elaborado por la Corporación Latinobarómetro, un organismo privado con sede en Chile,
Ni qué decir de su última semana. El escándalo de los indultos ha dado la vuelta al mundo. Cuba, sobre todo.
El Gramma señaló que a pesar de las "reiteradas alertas de Cuba, la presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, ha procedido, de manera artera y vergonzosa".
El diario cubano fue enérgico en sus críticas, al señalar que "esta última acción de la presidenta Moscoso, en contubernio con el Gobierno de los Estados Unidos y con la mafia terrorista de Miami, a tan sólo una semana de concluir su mandato presidencial, es la culminación del proceso de comprometimiento con el terrorismo contra Cuba".
"La presidenta de Panamá, cómplice y protectora del terrorismo, cargará con la responsabilidad histórica de esta acción repugnante", cierra la nota de Gramma.
Mireya Moscoso comenzó su gestión con la imagen aquella de la dama que aprendió bien la política por influencia de su difunto marido.
Se fue marcada por la "sombra de la corrupción" que sus críticos aseguran, caracterizó su gestión gubernamental.
No conforme con eso, un reciente estudio de la Corporación Latinobarómetro, un organismo privado con sede en Chile, la coloca en un lugar nada favorable.
Hace sólo unos días la mandataria recibió el título de "la peor evaluada de Centroamérica", con apenas un 20% de aceptación.
Muy lejos quedó Moscosos de su homólogo, Antonio Elías Saca de El Salvador, quien obtuvo un 57% de aprobación por parte de sus conciudadanos.