Un mapa al que tuvo acceso El Panamá América y que data del año 1983 revela que la sociedad Arkapal, S.A., cuya representante legal y presidenta es la mandataria de la Nación, Mireya Moscoso, posee unas 927 hectáreas con 8,000 metros cuadrados, específicamente en la finca 337, que están próximas al proyecto de construcción del Camino Ecológico Boquete-Cerro Punta, cuyos trabajos se adjudicaron directamente a la empresa Constructora Urbana, S.A. (CUSA).
En este mapa, también aparecen como propietarios de fincas Graciano Cruz Rodríguez, José Domingo Serracín, Juan O"Donnell y Haiser Sittón.
No obstante, mediante una búsqueda realizada en el Registro Público se pudo contactar que existen unas 6 fincas, también en la cabecera del distrito de Boquete, pertenecientes a la sociedad Arkapal.
Las mismas, aunque están inscritas en los meses de marzo, junio y noviembre de 2001, sus escrituras datan de los años 1916, 1959 y 1993. Igualmente, existen fincas adquiridas con posterioridad.
Las 6 fincas antes mencionadas hacen un total de 181 hectáreas con 2,575 metros cuadrados. Se trata de las fincas 2464, 139, 441, 504, 4193 y 3799, según consta en el Registro Público.
Cabe señalar que la sociedad Arkapal, S.A. aparece registrada con la Ficha 33196, Tomo 364, Folio 251, Asiento 80746 de la sección Mercantil, con fecha del 6 de mayo de 1978. Tiene como dignatarios a: Mireya Moscoso (presidente), Mirna E. Pitti de O"Donnell (tesorera y actual ministra de la Presidencia) y Blanca Moscoso de Aragón (secretaria).
La mayoría de los administradores de hostales en el sector de Boquete, consultados por El Panamá América, coincidieron en señalar que el mayor atractivo turístico del área, tanto a nacional como internacional, lo conforma el Santuario de Vida Los Quetzales y el Volcán Barú.
La razón, es que los turistas "mochileros", como se les conoce a quienes practican el turismo ecológico y que proceden en su mayoría de Europa, Estados Unidos, Canadá, entre otros, quieren caminar por el sendero de Los Quetzales.
Para Francisco José Palacios, administrador del Hostal Palacios, ubicado en Bajo Boquete, el atractivo que los visitantes extranjeros le ven a Boquete se concentra en caminar el Santuario Los Quetzales, visitar los pozos termales, las cascadas del área y el majestuoso Volcán Barú. En su opinión, la apertura de una carretera que una a Boquete con Cerro Punta, en vez de aumentar la afluencia de extranjeros a la región, va a afectar y disminuir el desarrollo turístico-ecológico, que en consecuencia, pondrá en peligro los negocios que se dedican a hospedar a los visitantes.
Rubén Darío Serracín también es propietario de un hostal, el Hostal Las Mercedes. En su negocio, los turistas permanecen hospedados dos o tres días para luego seguir sus giras por el mundo. Para él, la carretera se podría convertir en una merma del negocio, porque los visitantes buscarían la nueva ruta y les permitiría hacer un recorrido por Tierras Altas y posiblemente quedarse en David o continuar su viaje.
A pesar que se piensa que las carreteras son progreso, para estos hosteleros, la construcción de una vía en medio del santuario de Vida Los Quetzales ayudaría a disminuir la afluencia de turistas a la región, pero sí aumentaría la cacería y la tala.
Pero esta no es sólo la opinión de los pequeños empresarios del sector. Serracín señaló que la mayoría de turistas con quienes ha conversado consideran que una carretera en medio del Parque Nacional Volcán Barú va a destruir uno de los atractivos turísticos de Boquete.
En el mismo Bajo está la Pensión Marilos, donde Frank Glavs recuerda que Boquete era diferente hace unos 50 años, cuando inició con el negocio del hospedaje. Hoy es visitado por una considerable cantidad de turistas, la mayoría de ellos extranjeros.
Sostuvo que desde que inició lo visitaban los norteamericanos de la antigua Zona del Canal, con la finalidad de buscar un lugar de descanso, pero hoy día el negocio no es tan rentable.
Pero Danilo Amoruson, administrador del Hotel Rebequec, sostuvo que la cantidad de personas que visitan los lugares de descanso ha mermado, ya que existen en el área 36 sitios de alojamiento entre hoteles, hostales y pensiones, lo que ha originado la falta de un estudio de mercado en la región en cuanto a este tipo de negocio.
Admitió que en estos momentos no se puede precisar si la apertura de la carretera traiga desarrollo o no para el área, al igual que la afluencia de turistas en la región, porque con la carretera los turistas darían un recorrido por todo Tierras Altas en un solo día.
Contrario a esta posición está Rodrigo Marciaq, quien también es propietario de uno de estos lugares de descanso, quien considera que la apertura de esta carretera va a traer es un tráfico enorme en la región y en vez de atraer a los turistas los va ahuyentar.
Tres de los cuatro municipios conexos a las áreas protegidas en la provincia de Chiriquí, que estarían involucrados dentro de la ejecución del proyecto del camino ecológico Boquete-Cerro Punta, comunicaron su rotundo rechazo a esta construcción, al considerar que no serán beneficiados.
Leonel Acosta, alcalde del distrito de Dolega, lugar en donde este martes se realizó una asamblea general con la participación de autoridades de todas esas áreas, indicó que ya han establecido su desacuerdo con el proyecto, ya que su desarrollo afectaría la conservación de la naturaleza que convergen dentro de las áreas protegidas.
Dijo que Dolega, situado a unos kilómetros del distrito de Boquete, sería uno de los más afectados, por el nacimiento de la mayoría de los ríos dentro del Parque Internacional Volcán Barú y el Parque Internacional La Amistad, que permiten el abastecimiento del vital liquido inclusive a otras áreas de la provincia.
Apuntó que los miembros de este consejo así como de Boquete y David, están dispuestos a participar públicamente de las acciones pacíficas que se organicen para rechazar la medida.
Por su parte, Edmundo Rodríguez, presidente del consejo municipal de Boquete, explicó que se ha querido hacer ver que su población está de acuerdo con el proyecto, lo que es totalmente falso.
Indicó que las personas comunes que viven en el área, aunque no participan de las actividades de protesta, no están a favor, pues reconocen que esto traería muchos problemas para la región.
Manifestó que a lo interno del consejo se va a considerar emitir una resolución para plasmar de manera formal la posición de este distrito, igualmente como ya lo hizo el distrito de Dolega, que ha formalizado su rechazo.