Washington. - La presidenta electa de Panamá, Mireya Moscoso, vendrá a Washington a mediados de octubre, un mes y medio después de ocupar el Palacio de las Garzas, aunque en estos momentos se encuentra en Disney World con su hijo en un viaje de vacaciones.
La oficina del representante especial para Latinoamérica del presidente Bill Clinton, Buddy MacKay, dijo que ayer lunes recibieron una notificación de Panamá que la visita oficial que Moscoso realizaría la próxima semana a Washington fue cancelada y que en su reemplazo la gobernante decidió ir a Disney World, según se enteró este periódico.
MacKay recibió la notificación poco antes de emprender un viaje a La Paz, Bolivia, la primera etapa de una gira por tres países andinos. Después de Bolivia el emisario visitará Lima y Caracas, dijo un funcionario a este corresponsal.
La semana pasada se informó que la Sra. Moscoso llegaría a Washington para una posible entrevista con Clinton en la Casa Blanca el próximo lunes 26 y que el 27 había sido invitada a una reunión privada con miembros de los comités de Relaciones Exteriores del Senado y la Cámara de Representantes.
En tanto siguen los preparativos para una gran presentación de actividades para la "Semana de Panamá" que se realizará a mediados de octubre con la concurrencia de una nutrida representación de funcionarios y empresarios panameños.
Con este propósito el embajador Eloy Alfaro se reunió ayer con Juan B. Sosa, director ejecutivo del U.S.-Panama Business Council para revisar el programa, que podría incluir una exposición de pintura y artesanía panameña en las galerías del flamante edificio Ronald Reagan, cerca de la Casa Blanca.
La incógnita diplomática ahora se centra en si el gobierno de Clinton aprovechará la oportunidad de la feria comercial para extender una visita oficial a la Sra. Moscoso, especialmente en vista de que la única reunión que se mantuvo con el presidente Ernesto Pérez Balladares fue un almuerzo de trabajo en septiembre de 1995 en la que acordaron explorar la posibilidad de mantener gestiones para extender una reducida presencia militar tras el año 2000, gestiones que muy pronto fueron remitidas al olvido.
En tanto, el embajador Alfaro también está coordinando una cena que la Smithsonian Institution ofrecerá el 4 de agosto al presidente Pérez Balladares con motivo del lanzamiento de un ambicioso programa de "turismo ecológico y científico" que ese organismo autónomo del gobierno de Estados Unidos está organizando con la colaboración de la ARI y con el arquitecto Frank Gehry.
En tanto, se considera que el cambio de planes de Mireya Moscoso sugiere que el programa de asuntos internacionales de Clinton, la próxima semana, está tan recargado de esfuerzos de pacificación en el Oriente Medio, Irlanda del Norte y el latente problema de Kosovo, que no había posibilidad de programar con certeza una entrevista con la presidenta electa.
En estos días el presidente norteamericano también está dedicando tiempo para hacer giras por el país, con la finalidad de promover su programa económico y social ante una cerrada oposición republicana en el Congreso, a la vez que ayuda a recoger fondos para la campaña política del vicepresidente Al Gore.
"Tampoco hubiera tenido mucho sentido que Mireya viajara a Washington cuando no ha asumido el cargo y, más aún, cuando no hay una agenda para discutir", señaló una fuente panameña refiriéndose al traspaso de mando que se realizará el 1 de septiembre próximo. No obstante, fuentes del Congreso expresaron sorpresa y desilusión ante la presunta cancelación del viaje.
"Estábamos muy interesados de hablar con la señora Moscoso", señaló una fuente del comité de Relaciones Exteriores del Senado. "Es una lástima que no se nos brindara esta oportunidad".
Otra fuente bromeó que quizás una manera de haber traído a la presidenta electa y su hijo a Washington, hubiera sido dejar que alguno de los legisladores se vistiera de Mickey Mouse.
Contactos con el senador Jesse Helms, presidente del Comité, indicaron que cuando fue preguntado si asistiría a la ceremonia inaugural de la presidenta electa, éste indicó que prefería que ella viniera a Washington. Desde que el senador republicano fue operado de las rodillas ha reducido su programa de viajes al mínimo.