La única mujer entre los mandatarios iberoamericanos, la presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, se cuidará en La Habana de ser abrazada efusivamente por sus homólogos, pues teme que la lastimen, reveló ayer una fuente diplomática.
En la pasada campaña electoral panameña, un ferviente simpatizante de Moscoso la estrechó en sus brazos con tal efusividad que le fracturó varias costillas, señaló la fuente diplomática a la agencia local Prensa Latina.
Es de suponer que Moscoso, por ser la única mandataria, "estará expuesta a muchos abrazos desde la misma llegada a la capital cubana, y en su caso los presidentes y demás asistentes con acceso a ella deben tener cuidado al estrechar su tórax", señaló el diplomático.
En tanto, aquí en Panamá se informó que la presidenta Moscoso viajará hoy a Cuba con el resto de la delegación de 38 personas que la acompañan a la Cumbre Iberoamericana, entre los que figuran el canciller José Miguel Alemán y la primera dama Ruby Moscoso de Young.
La jefa del Ejecutivo viajará en un vuelo privado y aprovechará la visita oficial a La Habana para dialogar con el presidente Fidel Castro sobre las relaciones bilaterales entre Panamá y Cuba.
Moscoso hará uso de la palabra en la ceremonia inaugural que se realizará mañana en el Salón Plenario del Palacio de Convenciones, lo cual será transmitido vía satélite entre las siete y las ocho de la noche.
Panamá será sede el próximo año de la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.