Como "miserable" tildó el procurador José Antonio Sossa el presupuesto asignado por el Gobierno a la administración de justicia, tras culminar algunas reuniones rutinarias con los fiscales sobre la situación de los despachos del país.
Según Sossa, el presupuesto del Ministerio Público es escaso y no se ajusta a las necesidades reales, por lo que se convierte en la principal causa de la mora existente en la administración de justicia.
Indicó que aunque se han creado cinco nuevas fiscalías que han representado un pequeño incremento en el presupuesto, también se ha generado un crecimiento enorme en los casos, lo que provoca un déficit en materia presupuestaria.
Explicó que el presupuesto de la Administración de Justicia, compuesto por el Organo Judicial y el Ministerio Público, alcanza apenas un 1.46% del Presupuesto Nacional, a pesar que la Constitución dice que se debe recibir no menos del 2% de los ingresos.
"En efecto, eso es lo que se nos da, pero en esos términos no es más que un engaño, porque las necesidades reales de las instituciones se reflejan es en el Presupuesto General del Estado", destacó.
Allí, en el Presupuesto Nacional es donde se ve la importancia que se le asigna a cada área y en ese presupuesto a la administración de justicia se le da el 1.46% , "lo que me parece miserable".
Preguntó que si es verdad lo que se dice sobre luchar contra la corrupción y la criminalidad, entonces por qué el presupuesto de la justicia no es aumentado.
A juicio de Sossa, éste no es el tratamiento adecuado para una entidad que es la tercera estructura del Estado, junto al Ejecutivo y el Legislativo.
Manifestó que si se mide la importancia en términos de presupuesto, se ve que la cantidad asignada a la justicia es ridícula, porque las necesidades que se tienen que cubrir todos los años, son el doble de lo que se está asignando.
Precisó que en la práctica lo que se ha venido pidiendo no llega al 3%. "Nosotros con un 3% del Presupuesto General del Estado, pudiéramos tener el equipamiento suficiente para atender la demanda de la comunidad con agilidad, con rapidez, sin que se nos esté endilgando a nosotros que la mora judicial es culpa de la propia administración de justicia.
Indicó que él es uno de los primeros en admitir y criticar la mora judicial provocada por ellos mismos, es decir, dentro del Organo Judicial y el Ministerio Público, pero enfatizó que la causa principal es la escasez de recursos.
Agregó que en todo el sistema hacen falta peritos balísticos, planimétricos, forenses, trabajadores sociales, médicos siquiatras, psicólogos, radiólogos, y toda una gama de profesionales para poder desarrollar la labor de investigación criminal.
"Miserable" presupuesto asignan a la justicia, Sossa
Pone en duda la importancia que las autoridades le dan a la administración de justicia.